“Aún estamos a tiempo”, el mensaje optimista de Sir David Attenborough a sus 95 años

Publicado en “TELVA

El científico y divulgador Sir David Attenborough, que tiene más seguidores en Instagram que Jennifer Aniston, ha dedicado toda su vida a defender la naturaleza. Ahora publica sus memorias, Una vida en nuestro planeta, a la vez que sus últimos documentales triunfan en Netflix y Movistar+.

“”He disfrutado de una vida extraordinaria. Pero solo ahora aprecio lo extraordinaria que ha sido”, reflexiona Sir David Attenborough en Una vida en nuestro planeta. Mi testimonio y una visión para el futuro (Editorial Crítica).

Sus documentales de naturaleza son una referencia desde los años 60 y, a día de hoy, los más vistos en las plataformas digitales. En Netflix acaba de estrenarse Una vida en nuestro planeta, donde narra su vida; y en Movistar+, La gran aventura de David Attenborough,David Attenborough: una vida extraordinaria y Curiosidades de la naturaleza con David Attenborough. Varias generaciones hemos descubierto la fascinante vida del planeta tierra gracias a este extraordinario documentalista que comenzó a coleccionar fósiles, rocas y otros especímenes naturales en su infancia.

“Me ha sido concedida la suerte de dedicar mi vida a explorar los espacios abiertos y salvajes de nuestro planeta, y a realizar películas sobre las criaturas que lo habitan -escribe Attenborough en el prólogo de Una vida en nuestro planeta. Mi testimonio y una visión para el futuro-. Para hacerlo he viajado por todo el globo. He podido tomar personalmente el pulso del universo viviente, he contemplado su enorme variedad y sus maravillas, y he sido testigo de sus mayores espectáculos y de sus más apasionantes dramas…”.

A continuación, puedes leer los mejores fragmentos de su testimonio, en el que asegura desde sus vivencias que los seres humanos aún estamos a tiempo de restaurar los daños que hemos causado al mundo que hemos heredado. “Todo lo que se necesita es voluntad de realizarlo”, afirma.

“CON O SIN NOSOTROS, EL MUNDO SALVAJE SE RECUPERARÁ Y VOLVERÁ A IMPONERSE”

“Desde muy pequeño quedé convencido de que el conocimiento más importante era el que alcanzaba a proporcionar una idea clara del funcionamiento del mundo natural. Lo que me interesaba no eran las leyes inventadas por los seres humanos, sino los principios que regían la existencia de los animales y las plantas”.

“La devastadora escala de la catástrofe que hoy predicen los datos de la corriente principal de las ciencias ambientales es el resultado directo del trato que actualmente dispensamos al planeta. A partir de la década de 1950, tras la Segunda Guerra Mundial, nuestra especie entró en una fase a la que se ha dado el nombre de Gran aceleración. […] Este crecimiento desbocado no es más que el perfil de la existencia contemporánea, el modelo universal del período histórico del que he sido testigo ocular en el conjunto del planeta: la gran explicación que subyace a todos los cambios que señalo. Mi testimonio es un relato en primera persona de lo sucedido en la Gran aceleración”.

“Todavía estamos a tiempo de introducir cambios, de modular nuestro impacto, de cambiar el rumbo de nuestro desarrollo y de volver a ser una especie en armonía con la naturaleza. Todo cuanto se necesita es la voluntad de hacerlo. Las próximas décadas van a suponer la última oportunidad de construir un hogar estable para nuestra especie y de reconstituir el variado, saludable y maravilloso mundo que heredamos de nuestros lejanos antepasados. Nos jugamos nuestro futuro en el planeta, el único lugar del universo en el que existe vida, hasta donde nos es dado saber”.

“En los cuatro mil millones de años transcurridos desde el comienzo de la vida en la Tierra, ha habido cinco de estas extinciones masivas. En cada una de esas ocasiones, la naturaleza se ha derrumbado, dejando simplemente el número de supervivientes justo para volver a poner en marcha el proceso”.

“Hablamos muy a menudo de salvar al planeta, pero lo cierto es que si hemos de hacer todas esas cosas es para salvarnos a nosotros mismos. Con o sin nosotros, el mundo salvaje se recuperará y volverá a imponerse”.

LO QUE NOS RESERVA EL PORVENIR

“Si seguimos manteniendo el tipo de vida que llevamos actualmente, me inquieta pensar en lo que se vean obligados a referir quienes deban dar testimonio de lo sucedido en los próximos noventa años. Los últimos datos científicos sugieren que el mundo vivo lleva camino de experimentar un vuelco que acabe por desmoronarlo. […] Todas las realidades que hasta ahora hemos juzgado fiables -la totalidad de los servicios que el medio ambiente de la Tierra nos ha procurado siempre de manera gratuita- podrían empezar a fallar o a desaparecer por completo”.

“Nuestro crecimiento acelerado no puede perdurar eternamente: las fotografías de la cápsula Apolo a las que me he referido antes muestran claramente que la Tierra es un sistema tan cerrado como el de la colonia bacteriana del disco sellado de la placa de Petri. Necesitamos saber con la máxima urgencia cuántos abusos puede seguir encajando el planeta”.

“En el momento presente, nuestras actividades están llevando a la Tierra al borde del fallo. Ya hemos superado el umbral de cuatro de los nueve límites. Estamos contaminando el planeta con un exceso de fertilizantes, alterando gravemente los ciclos del fósforo y el nitrógeno. Estamos transformando a velocidad excesiva los hábitats naturales terrestres (como los bosques, las praderas y los humedales) en tierras de cultivo. Estamos calentando el globo a un ritmo excesivo, arrojando dióxido de carbono a la atmósfera a una velocidad que rebasa todo lo que ha conocido la Tierra a lo largo de su historia. La pérdida de la biodiversidad que estamos provocando es más de cien veces superior a la media, y solo puede compararse con lo que indican los registros fósiles durante los procesos de extinción masiva”.

“Mediante una constante serie de ajustes, reacciones y mejoras, la comunidad del bosque tropical amazónico puede prosperar ininterrumpidamente durante decenas de millones de años sin exigir nuevas materias primas ni recursos naturales a la Tierra. Es el lugar con mayor biodiversidad del planeta -el más próspero de todos los empeños actuales de la vida-, pero no necesita ningún aumento de su crecimiento neto. Ha alcanzado el punto de maduración preciso para poder perdurar, sencillamente. En la actualidad, el género humano parece no tener la menor voluntad de alcanzar la meseta de esa maduración”.

«Pero, a fin de cuentas, el crecimiento, aunque sea verde, sigue siendo un crecimiento. ¿Podrá alguna vez la humanidad superar la fase de expansión, madurar y asentarse en una meseta? ¿Podrían convertirse las sociedades, tras esa sexta ola de innovación, en una realidad como la del Amazonas? Es decir, ¿lograrán los seres humanos prosperar, depurar y mejorar la sostenibilidad a largo plazo sin crecer?”.”

La cuna del bisonte europeo

Publicado en “HOY

El mayor bosque virgen del continente, entre Polonia y Bielorrusia, da cobijo a 1.100 ejemplares de estos colosos, que estuvieron a punto de desaparecer el siglo pasado.

“Las espesuras de los bosques de Bialowieza ocultan la población más grande del mundo de bisonte europeo, algo más de un millar de ejemplares que se reparten en manadas dispersas por un inmenso territorio que se extiende entre Polonia y Bielorrusia. En ese hábitat natural de cien mil hectáreas, considerado el mayor bosque virgen del continente, hoy pastan en libertad los descendientes de aquellos imponentes rumiantes que durante milenios camparon a sus anchas por toda Europa hasta quedar al borde de la extinción en la Primera Guerra Mundial.

Aquel conflicto arrasó el territorio de pasto de los bisontes europeos (Bison bonasus), pero bastante peor fue su caza masiva para alimentar a las tropas y paliar la terrible hambruna de las gentes de la zona con la abundante carne que proporcionaban estos enormes mamíferos, los mayores del continente. Las circunstancias, claro, eran las que eran y nadie movió un dedo para proteger a las bestias de aquella concienzuda masacre, que en cierto modo recuerda a lo sucedido en el siglo XIX con los bisontes americanos (Bison bison) cuando treinta millones de ejemplares desaparecieron de las grandes llanuras de América del Norte. La aniquilación fue tan brutal que, en 1919, poco antes de terminar la Gran Guerra, fue abatido de un tiro y desollado el último de los bisontes salvajes de Bialowieza. En toda Europa sólo quedó una docena de ejemplares en cautividad en tres zoológicos.

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Ese fue el revulsivo que dio origen, cuatro años después, al Centro de Conservación del Bisonte Europeo, «el primer intento de conservación de una especie en la historia de la humanidad», como resalta el veterinario asturiano Fernando Morán, de 48 años y director en España de esta asociación. Los esfuerzos por recuperar la pureza del Bison bonasus (los nazis lo cruzaron con el americano, algo más grande, buscando variabilidad genética) tardaron años en dar sus frutos. Finalmente, los primeros bisontes europeos fueron reintroducidos en 1952 en el bosque de Bialowieza, el emblemático lugar donde había desaparecido el último ejemplar en libertad. Fueron dos, una pareja de la que hoy, 67 años después, proceden los siete mil bisontes que tenemos en todo el mundo, la mayoría de ellos en Europa y 124 en España.

Los primeros descendientes de los bisontes de Bialowieza llegaron a España en 2010

Bialowieza se ha erigido como un santuario para este animal rodeado de mística y belleza. Convertido el lugar en Reserva de la Biosfera y declarado Patrimonio Mundial de la Unesco, el bosque goza de la máxima protección medioambiental. La mano del hombre se cargó su ecosistema, pero esa misma mano obró el milagro de recuperar la especie. Allí se han adaptado perfectamente, allí viven y se reproducen y, gracias a aquel decidido paso, hoy ya se pueden contemplar en muchos otros países. «Yo siempre digo que no es igual ver una sardina que una ballena, pues lo mismo sucede cuando estás cara a cara con un bisonte; sencillamente te desarma, te quedas pasmado», ilustra Morán, que estos días asiste al Congreso Anual del Bisonte Europeo, que precisamente se celebra en el pueblo polaco que da nombre al bosque de Bialowieza. Hay representantes de 30 países y el asturiano, uno de los mayores expertos en bisontes, es el único español.

«Los nuestros también proceden de Bialowieza, pero tenías que verlos cuando llegaron; ahora ya están más repuestos, pero en el viaje, que duró cuatro días, perdieron el 20% de su volumen», apunta Jesús González, minero jubilado y desde hace casi 25 años alcalde de San Cebrián de Mudá, en la Montaña Palentina, donde existe una pequeña reserva (unas veinte hectáreas) de bisonte europeo formada por 16 cabezas. Los machos adultos alcanzan los tres metros de largo, dos de altura y una tonelada de peso, y las hembras, entre 600 y 700 kilos.

A diferencia de Bialowieza, los bisontes ‘españoles’, con la mismas barbas patriarcales y la apariencia de tótem prehistórico que sus ‘hermanos’ eslavos, son perfectamente visibles, de lo que pueden dar fe los más de siete mil visitantes que se han acercado a San Cebrián de Mudá en lo que va de año, lo que ha revitalizado este pueblo del norte de Palencia de apenas 170 almas. Los primeros ‘bison bonasus’ llegaron el 6 de junio de 2010 procedentes de los bosques polacos. Ese mismo año vio la luz ‘Cypres’, el primer bisonte nacido en España ¡después de mil años! Ahora, además de en Palencia, los tenemos en reservas en León, Asturias, Burgos, Segovia, Valencia y Lérida, al margen de los existentes en los zoos.

Mejor en invierno

Bialowieza concentra la mayor población de bisontes del mundo, pero nadie garantiza que puedas observarlos en libertad. No es sólo por la inmensidad de aquel espacio, sino porque se sienten más protegidos entre la foresta, adentrando sus corpachones en una selva de agua y vegetación que los oculta incluso a los ojos de los guardas más avezados. Si hay que apostar por una estación, es preferible el invierno, cuando la seguridad del bosque no es suficiente ante el manto de nieve que lo cubre todo, una helada barrera que separa a sus peludos pobladores de su dieta: 30 kilos diarios de hierbas y plantas de hasta 130 especies diferentes (incluyendo ramas, hojas, tallos, matorrales y cortezas de tronco), un abono formidable allá por donde estos gigantes posan sus pezuñas. Dada la escasez de alimento en los meses más fríos (las temperaturas se desploman por debajo de los -10), el parque proporciona fardos de pasto en una serie de comederos en torno a los cuales los bisontes se concentran al amanecer en manadas de 20 a 50 individuos. Entonces, si la niebla lo permite, se les puede ver en toda su inmensidad. Aún así el aviso no deja lugar a dudas: el visitante sólo va a tener la posibilidad de ver bisontes; nunca la certeza, así que paciencia.

Mucho más dañina que la barrera helada de la nieve es la valla metálica que parte en dos el hogar natural del bisonte. Se trata de la alambrada de espinos de cuatro metros de altura que delimita la frontera entre Polonia y Bielorrusia dividiendo el bosque e impidiendo el libre tránsito de los mamíferos, ajenos a la geopolítica que sacudió las hechuras de ambos territorios tras finalizar la Segunda Guerra Mundial. Y no terminan ahí los agravios a los sufridos herbívoros. Hace tres años, el Gobierno polaco, a manos del ultraconservador Ley y Justicia (PiS), llevó a cabo una tala masiva de árboles con el argumento de hacer frente a una plaga de escarabajos que afectaba a los troncos de los abetos. Científicos y ecologistas, respaldados por el Parlamento europeo y la propia Comisión, llevaron el asunto al Tribunal de Justicia de la UE, que en 2017 ordenó a Polonia detener la tala.

Aunque el bisonte es el más emblemático de sus pobladores, la riqueza faunística de la zona incluye ocho mil especies de invertebrados, 120 de aves y 52 de mamíferos, entre ellos lobos grises, linces boreales, zorros, gatos monteses, alces, ciervos, corzos, caballos salvajes, jabalíes, tejones, nutrias y castores. Los animales se desplazan libremente por todo el parque nacional polaco, de unas 67.000 hectáreas, incluyendo una zona completamente vedada al turismo y que prácticamente está virgen. Se trata de un área de apenas 500 hectáreas que conforman el bosque primitivo, donde la intervención humana es mínima. Por eso Bialowieza, la joya de la naturaleza polaca, recibe el título del ‘Ultimo bosque virgen de Europa’. Aunque realmente por lo que es conocido en todo el mundo es por esos fascinantes pobladores de aspecto arcaico que nos evocan remotísimos tiempos.

El bosque de Bialowieza, en la frontera nororiental de Polonia con Bielorrusia, se encuentra a unos 250 kilómetros de Varsovia, unas tres horas y media en coche desde la capital polaca.

El bosque abarca unas 100.000 hectáreas, de las que 67.000 se encuentran en Polonia y el resto en Bielorrusia. Dentro del parque hay un reducido enclave de 500 hectáreas de bosque prácticamente virgen.

Es el número aproximado de bisontes que pueblan el bosque, más de la mitad en la parte polaca. De Bialowieza han salido los ejemplares repartidos en varias reservas del continente, entre ellos los 124 que hay en España.

El bisonte europeo figura en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, la mayor organización medioambiental del mundo. Se encuentra en la categoría de especie vulnerable. En total hay 7.600 en toda Europa. Viven entre 20 y 30 años.

El bisonte pobló las praderas europeas durante siglos. Los ejemplares se contaban por millones. Fue un animal totémico como lo demuestran las pinturas rupestres de las cuevas de Altamira, donde nuestros antepasados ya los dibujaron en sus paredes.”

Encuentran una tortuga en Galápagos que se creía extinguida hace más de cien años

Publicado en “Diario EL MUNDO

Las poblaciones de tortugas gigantes de Galápagos fueron devastadas en el siglo XIX debido a la explotación por balleneros y bucaneros, aunque también pudieron ser afectadas por erupciones volcánicas.

“La Dirección del Parque Nacional Galápagos (PNG) anunció este martes el hallazgo de una tortuga que se creía extinguida hace más de cien años y que podría tener parientes en la Isla Fernandina, la más occidental del archipiélago ecuatoriano.

El director del PNG, Danny Rueda, declaró que el hallazgo ofrece a la comunidad científica internacional la gran posibilidad de restaurar la colonia de tortugas de Galápagos, sólo existentes en este archipiélago, también conocido como “Las islas encantadas”.

“Estamos planificando una gran expedición en el segundo semestre de este año” a la Isla Fernandina, donde se han encontrado muestras de excrementos de tortugas, lo que abriga la esperanza de la existencia de otros individuos de la especie hallada, explicó.

El objetivo, en caso de encontrar otros individuos, sería someter a estudios para confirmar la especie, y en caso de ser compatible pensar en un programa para repoblar Fernandina con su variedad de tortugas.

De su lado, el Ministerio de Ambiente de Ecuador indicó en un comunicado que hace dos años, investigadores del PNG, entidad adscrita a esa cartera de Estado, y Galapagos Conservancy encontraron una tortuga gigante hembra adulta en la isla Fernandina.

Agregó que la Universidad estadounidense de Yale realizó estudios genéticos y la respectiva comparación del ADN con otro espécimen extraído de esa misma isla en 1906, por lo que se determinó que pertenecía a la especie “Chelonoidis phantasticus”, considerada extinta hace más de un siglo.

Washington Tapia, director de Galapagos Conservancy, explicó a Efe que la tortuga fue hallada en 2019 y trasladada al Centro de Crianza de Tortugas Gigantes, que el PNG tiene en la Isla Santa Cruz, en el centro del archipiélago.

Tapia contó que “Fernanda“, como le dicen a la tortuga hallada en Fernandina, tenía poco peso cuando fue encontrada en su hábitat, pero que ya en el proceso de cautiverio ha ganado volumen y se encuentra bien de salud.

Además, dijo que hay mucha esperanza de encontrar otro individuo de la especie “phantasticus”, porque ello supondrá que se pueda iniciar un programa de crianza en cautiverio para repoblar la isla de origen.

“Fernanda” es una tortuga vieja, de entre sesenta, ochenta o “cien años, quizá”, ya que es muy difícil calcular la edad de un quelonio, explicó Tapia y precisó que no es tan grande como otras que habitan en el archipiélago.

Según el experto, la tortuga hallada “mide apenas 54 centímetros el carapacho, lo cual es un tamaño pequeño, en comparación a las más grandes que pueden llegar a medir más de 1,5 metros de longitud”.

James Gibbs, vicepresidente de Ciencia y Conservación de la misma ONG aseguró que “uno de los mayores misterios de Galápagos ha sido la tortuga gigante de la isla Fernandina. El redescubrimiento de esta especie perdida puede haber ocurrido justo a tiempo para salvarla”.

“Ahora necesitamos con urgencia completar la búsqueda para encontrar otras tortugas”, añadió Gibbs.

Según un comunicado del Ministerio de Ambiente, en 1906 una expedición de la Academia de Ciencias de California había encontrado una tortuga macho de la misma especie.

Las poblaciones de tortugas gigantes de Galápagos fueron devastadas en el siglo XIX debido a la explotación por balleneros y bucaneros, aunque también pudieron ser afectadas por erupciones volcánicas.

Las islas Galápagos, situadas en el océano Pacífico a unos mil kilómetros al oeste de las costas continentales de Ecuador, fueron declaradas en 1978 como Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco, gracias a su rica biodiversidad terrestre y marina, donde habitan muchas especies únicas en el mundo.

Este archipiélago, cuyo nombre se debe a las tortugas gigantes que la habitan, está formado por 13 islas grandes, 6 menores y 42 islotes, y es considerado un laboratorio natural que permitió al científico inglés Charles Darwin desarrollar su teoría sobre la evolución y selección natural de las especies.”

Ya hay 150 bisontes en España y el último acaba de nacer en Jaén

Publicado en “Verde y Azul – DIARIO INFORMACION

“El bisonte europeo, que habitó en la Península Ibérica hasta hace 10.000 años, cuenta ya con 150 ejemplares en España, donde sin embargo la legislación no los contempla como fauna silvestre. Ahora ha nacido el primer ejemplar en Andalucía, procedente de una manada de bisontes traída desde Polonia. Más de 50.000 firmas piden al Gobierno que dé carta de naturaleza a esta especie en España.

La Sierra de Andújar (Jaén) ha acogido el nacimiento en semilibertad del primer bisonte europeo andaluz. Ha visto la luz en una finca privada de más de 1.000 hectáreas situada en El Encinarejo, donde se está llevando a cabo un proyecto de conservación asociado a una investigación liderada por la iniciativa privada. En dicha finca se está apostando por una gestión natural del espacio integrando conservación con usos sostenibles del espacio como el ecoturismo o la caza.

De esta forma, conviven ciervos y gamos, conejos, perdices, linces, águilas imperiales y una representación de la fauna de la pradera a la que en noviembre de 2020 se le unió un grupo de 18 bisontes llegados desde Polonia, doce hembras y seis machos.

Precisamente, una de esas hembras, que ya llegó preñada, es la que ha dado a luz al primer bisonte europeo nacido en semilibertad en Andalucía (en la foto principal de esta noticia), según ha indicado a Europa Press uno de los responsables del proyecto y del Centro de Conservación en España del bisonte europeo, Fernando Morán.

El nacimiento se ha producido en lo más recóndito del bosque, un lugar alejado de todo y donde la madre se mantuvo apartada varios días de la manada. El nuevo ejemplar macho, con poco más de una semana de vida pesa más de 30 kilos y ya, junto a su madre, ha iniciado el acercamiento al resto de la manada.

Los humanos también le protegen ahora. La propiedad de la finca ha organizado un acceso alternativo a la vía pecuaria que pasa junto a la finca para que no se altere de forma brusca su mundo y además lo vigilan desde una distancia prudencial, asegurándose que todo va bien. Las primeras semanas son críticas para ser aceptado por el resto de los bisontes.

Según Morán, el nuevo ejemplar nacido en Andújar simboliza el resultado del esfuerzo y trabajo de muchos por hacer realidad este proyecto y es un paso más en la conservación mundial de esta especie, que se desarrolla en toda Europa y España con fuerza y de forma privada, sin ayuda oficial.

El Gobierno de Polonia a través del Polish State Forest preparó en otoño de 2020 una manada de ejemplares seleccionados por su genética para aportar la máxima variabilidad al proyecto que se iba a iniciar en Andújar. De hecho, con los ejemplares que se seleccionaron se espera que no se necesite variables sanguíneas nuevas en un periodo de entre cinco y seis años.

Desde su llegada se está realizando un seguimiento intensivo de la adaptación de la especie a la Sierra de Andújar y viceversa. Cámaras de foto-trampeo, GPS, estudio de uso del hábitat por drones y muchas horas de observación para conocer la interacción del bisonte europeo con encinas, linces, buitre negro, águila imperial.

Se espera que el bisonte mejore los procesos naturales de la dehesa mientras tiene la oportunidad de vivir en un área lo suficientemente grande como para desarrollar su propia biología de forma natural. Además, se pretende contribuir a la conservación de ese herbívoro y la posibilidad de que se aleje un poco más de la extinción.

En el conjunto de Europa, sus poblaciones parecen estar saliendo del peligro de extinción al que se enfrentaban. Hoy el bisonte europeo ve crecer sus números gracias a programas de conservación. La especie cuenta ahora con 8.400 ejemplares, frente a los 50 que había hace un siglo en todo el continente.

150 en España y 50.000 firmas para apoyarlos

En la actualidad hay 150 bisontes en España, de los cuales 10 nacieron en 2020. Los ejemplares están repartidos entre parques zoológicos y núcleos zoológicos de diversa entidad, algunos con cientos de hectáreas a su disposición.

Aún no hay legislación para que puedan ser fauna salvaje en libertad en España, aunque este año más de 50.000 mil personas han apoyado y solicitado al Ministerio de Transición Ecológica que se ampare legalmente a este animal según la normativa europea Red Natura 2000.

La siguiente prueba de fuego de los bisontes en Andújar será afrontar su primer verano, con temperaturas que superan ampliamente los 40 grados. Según Morán, no tendría que haber problema, puesto que ya se ha llevado a cabo una experiencia similar en Extremadura y las altas temperaturas no afectaron a la manada.

Se cumplen ya siete meses de la llegada de los bisontes a Andújar y la respuesta está siendo «buena». Según Morán, los animales se han adaptado al medio, pero también el medio está respondiendo de forma adecuada a estos grandes herbívoros que ya habitaron la península ibérica durante 1,2 millones de años, de hecho la península, según Morán, fue su «reservorio durante todas las glaciaciones».

No obstante, los últimos fósiles apuntan a que aún seguían aquí hace más de 10.000 años. De hecho, las pinturas rupestres dan fe de ello. Ahora, con el nacimiento de esta cría se da un paso más en la introducción del bisonte en la península.

El proyecto de Andújar es el de mayor extensión, aunque ya se está trabajando en nuevos enclaves en Andalucía para poder replicar esta experiencia y aumentar de este modo el número de ejemplares de bisontes en España.”

El bisonte ha vuelto

Publicado en “El Salto

“Dejaron de pisar la península hace unos pocos miles de años y casi desaparecen para siempre a principios del siglo XX. Hoy, el bisonte europeo no solo se está recuperando en el viejo mundo. Un puñado de intrépidos se ha empeñado, a pesar de las trabas, en que el mayor mamífero terrestre del continente vuelva a habitar las tierras ibéricas.

“Vamos, preparad las cámaras, los objetivos y todo lo que tengáis”. A unos 300 metros, once formas oscuras comienzan a hacerse nítidas a medida que trotan hacia el grupo de intrusos humanos. Una advertencia: “Un tercio del cuerpo dentro del coche, dejad las puertas abiertas y cuando yo os diga, entráis”. Mirada entre cámara y fotógrafo mezcla de expectación y adrenalina; redactor protegido tras el 4×4. Estamos en los dominios de Samui Kaypi —aunque es polaco tiene nombre americano, significa “ven aquí” en quechua— y, a pesar de que la manada que lidera este bisonte europeo de más de una tonelada es pacífica, toda precaución es poca dentro del cercado.

Quien da las órdenes en el interior de la finca Los Porretales, en Lastras de Cuéllar (Segovia), y atrae a los animales con una “golosina” en forma de tacos de pienso es José Tovar, empresario dedicado al turismo activo y de naturaleza en el entorno de las Hoces del Duratón. Es uno de los protagonistas de una historia en la que se mezcla un peculiar elenco de personas ligadas al mundo de la ganadería, el turismo, la ecología, la paleontología, la genética y la biología. Un grupo en el que se encuentran desde el alcalde de la montaña palentina que se resistió a la muerte de su pueblo tras el cierre de la mina de carbón y montó una reserva natural, hasta el científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que quiso echar una mano para recuperar una especie casi extinta. Del ganadero al que le encantaban las bestias al promotor rural de un parque paleontológico que pretende recrear, con seres vivos y junto al yacimiento de Atapuerca, el hábitat ibérico anterior al neolítico.

En 1923 solo quedaba medio centenar de ejemplares, pero un programa de conservación en Polonia, donde este animal es considerado icono nacional, lo salvó de la extinción

Entre todos han conseguido que, en apenas diez años, el número de ejemplares de bisonte europeo (Bison bonasus) en España pase de 22, todos ellos en zoos, a más de 150, la mayoría en una quincena de fincas en semilibertad. Es un éxito sin paliativos que ha contribuido a la recuperación de una especie de la que en los años 20 del siglo XX apenas quedaban medio centenar de ejemplares en todo el continente y de la que hoy en día hay unos 8.300.

Todas y cada una de estas personas han tratado con quien empezó, y apuntaló, esta odisea: Fernando Morán, un veterinario asturiano que, fruto de un encuentro fortuito, acabó siendo uno de los mayores especialistas en bisonte europeo de la de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, además de fundador de la Asociación Centro de Conservación del Bisonte Europeo en España.

“Hay doce genéticas fundadoras”, relata Morán, lo que significa que los más de 8.000 bisontes actuales proceden solo de doce individuos.

Fue en el año 2007 en una visita al zoo de Santillana del Mar. Un macho de un animal que apenas conocía se acercó a la valla en la que Morán estaba apoyado. “A ver este qué quiere, me dije, y de repente sacó la cabeza y me dio, más que un golpe, un toque”, relata. Cuando se levantó del suelo vio el cartel en el que se decía que esa bestia estaba en peligro de extinción. Fue amor a primer contacto en una localidad donde la silueta de este animal está en todas partes en forma de imágenes y logotipos, dada la cercanía de la cueva de Altamira y sus pinturas rupestres con decenas de bisontes dibujados. Hoy, Morán coordina, a través de la Asociación, la población de estos animales en España, un grupo que necesita de especiales cuidados para perpetuarse debido a la escasa variabilidad genética.

Doce fundadores

En 1919 caía bajo el fuego de un fusil el último bisonte europeo en libertad en el bosque de Bialowieza, uno de los últimos espacios primigenios que quedan en el continente, entre Polonia y Bielorrusia. Ocho años más tarde le ocurría lo mismo a la subespecie de las montañas del Cáucaso. La húngara ya había desaparecido a finales del XVIII. “El bisonte europeo estuvo a punto de extinguirse. Fue cazado hasta la extenuación y la destrucción de sus hábitats. En Europa derivó en que quedasen a principios del siglo pasado un puñado de animales en zoológicos”, explica Jorge Cassinello, investigador de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA) del CSIC y especialista en ungulados (mamíferos con pezuña). En concreto, en 1923 solo quedaba medio centenar, pero un programa de conservación en Polonia, donde este animal es considerado icono nacional, lo salvó de la extinción, aunque no sin problemas.

Para Joge Cassinello, una reintroducción del bisonte podría ayudar a recuperar los pastos naturales y echar una mano en uno de los retos actuales de la humanidad: la crisis de biodiversidad

“Hay doce genéticas fundadoras”, relata Morán, lo que significa que los más de 8.000 bisontes actuales proceden solo de doce individuos. “La especie del Cáucaso, de la que quedaba un solo macho, se cruzó con cuatro hembras, y de la polaca quedaban tres machos que se cruzaron con cuatro hembras. Así, tenemos dos líneas genéticas que no se han mezclado durante el tiempo para no perder variabilidad genética: 4.000 son de una línea genética y 4.000 de otra”, explica el especialista.

Una muestra tan escasa hace necesario que se trabaje con toda la población como si fuese una, con el máximo control, aunque los grupos estén repartidos por el continente: todos los ejemplares están registrados en un libro de pedigree de la especie a nivel europeo. La movilidad entre proyectos es una constante y la coordinación una necesidad. Como indica Jesús González, presidente de la Reserva Bisonte Europeo y alcalde de San Cebrián de Mudá (Palencia), “los machos no crían con sus hijas, así que hay que cambiar machos con otros proyectos para distanciar la familiaridad”.

El objetivo siempre es buscar la mayor variabilidad, pues una genética pobre puede acabar con toda una población si esta es sensible a una enfermedad. De hecho, al respecto de la variabilidad genética, la presencia de bisonte en la península es clave. Por un lado, expone Morán, “tendríamos un reservorio de animales en caso de que pasase algo en otros lugares”. Por otro, un clima y unas condiciones relativamente diferentes suponen una futura mejora genética, ya que esta “es el resultado de la herencia y la adaptación al medio” y, tras varias generaciones, los animales criados en España tendrán algunas características distintas a sus primos del centro y el este europeo.

“La idea que teníamos era recuperar el bisonte como agente repoblador”, cuenta el alcalde de San Cebrían de Mudá

El de San Cebrián de Mudá, en plena montaña palentina, puede presumir de ser el primer proyecto que trajo Bison bonasus en semilibertad a España. Con dos parcelas de 29 y 200 hectáreas dedicadas al bisonte, hoy cuentan con 16 animales y desde 2010 han tenido una docena de crías, aunque solo la mitad ha sobrevivido. El cierre en 1990 de lo que había dado de comer al pueblo durante más de un siglo, la mina de carbón, supuso un rápido proceso de despoblación. De los 300 habitantes de 1990 se pasó a los 168 actuales. Había que hacer algo.

“La idea que teníamos era recuperar el bisonte como agente repoblador”, cuenta el alcalde. “Partimos de la idea de tener una microeconomía, un actividad socioeconómica para poder sujetar a la gente, que daría como resultado el aprovechamiento de los recursos”, continúa. “Necesitábamos un empoderamiento de lo público, del común, y trabajamos durante ocho años en esa línea”.

Así nacieron la Reserva y Centro de Interpretación del Bisonte Europeo Bison Bonasusy el Parque Cuaternario, situado en el vecino San Martín de Perapertu, donde no solo hay bisontes, sino otros animales en peligro de extinción como los caballos de przewalski, descendientes de los primeros equinos domesticados hace más de 5.000 años. Con más de 8.000 visitantes en 2019, el proyecto, el único de carácter público de los quince espacios con bisontes en semilibertad de España, implica cinco puestos de trabajo directos y un revulsivo turístico para la zona.

Los huesos perdidos

El palentino es la excepción en cuanto a tipología de proyectos. La abrumadora mayoría son privados y ninguno cuenta con ayudas o apenas respaldo oficial. La razón de por qué España no cuenta con un proyecto estatal y público para la recuperación y reintegración de un animal que aparece en las cuevas de Altamira, al estilo de los proyectos Life de los que sí se beneficia, por ejemplo, el lince ibérico, puede resultar llamativa, además de llevar aparejada toda una polémica. Resulta que el bisonte que aparece en la pinturas rupestres cántabras no es un Bison bonasus, sino su antepasado, el bisonte estepario (Bison priscus). Y, como explica Cassinello, “no se ha acreditado su presencia ni en tiempos históricos ni durante el neolítico”.

Mientras no aparezca un fósil de Bison bonasus o no haya un cambio de criterio en el Ministerio, los primos de Samui Kaypi y de Polmus que Fernando Morán y sus compañeros de reto consigan introducir en España lo harán en fincas privadas de relativa extensión

En biología de la conservación se considera especie autóctona a aquella que se ha establecido en un territorio desde el neolítico, el periodo que comenzó hace unos 10.000 años, surgido tras la última glaciación, de clima similar al actual y en que apareció la agricultura y la ganadería. “Si se pudiese acreditar que hubo bisonte europeo hace 10.000 años en la península Ibérica, se consideraría especie autóctona y, como está en peligro de extinción, estaríamos obligados a protegerlo”, continúa el investigador. El problema: no se ha encontrado ningún resto de Bison bonasus en la península. Fin de la discusión. Pues no, nada más lejos.

En Francia sí, en España no

“Recientemente se ha demostrado que el bisonte europeo es resultado de la hibridación del bisonte estepárico con el uro”, este último antecesor de todas las vacas y toros del continente, continúa el investigador del CSIC. Las presencias tanto del bisonte estepario como del uro en las tierras ibéricas están sobradamente probadas. “Al haberse demostrado que existieron en la península millones de bisontes esteparios hasta la última glaciación, y habiendo sido hogar de una población muy importante de uros, las probabilidades de que se hubiesen cruzado aquí, al igual que pasó en Francia y otros países europeos, algo que está acreditado, son muy altas”, opina el científico. Suma además otro factor: los Pirineos no son una barrera infranqueable para los ejemplares que poblaban lo que hoy es Francia hasta el siglo XIV.

Así, al contrario que el comité asesor del Ministerio de Transición Ecológica que evaluó la posible inclusión del bisonte europeo en los catálogos nacionales de Especies Silvestres de Especial Protección y Especies Amenazadas, que no vio pruebas suficientes para incluir al Bison bonasus como especie autóctona digna de protección —protección de la que sí goza en Europa—, Cassinello está “plenamente convencido” de que sí habitó la península. Es más, considera “cuestión de tiempo” que aparezcan fósiles y remarca que, al provenir de la mezcla entre el bisonte estepario y el uro, antecesor del ganado bovino actual, es muy difícil diferenciar los huesos de bisonte europeo de los de una vaca. Sea como fuere, así están las cosas y esta es la razón por la que la recuperación del bisonte en España se está haciendo de forma privada y no puede optar a ayudas, entre ellas las de dos ambiciosos proyectos Life presentados en los últimos años, ambos rechazados por no ser considerado especie ibérica.

Vuelta a las cavernas

El plan del Parque Cuaternario palentino es similar al que el naturalista Eduardo Cerdá creó a apenas tres kilómetros del yacimiento arqueológico de Atapuerca (Burgos), junto con el periodista y naturalista Benigno Varillas y el propio Fernando Morán. “Era muy importante complementar las visitas a Atapuerca con algo visual y de concienciación, y eso es Paleolítico Vivo”, cuenta Cerdá. En las inmediaciones de la famosa excavación buscaron para el proyecto “un bosque que tuviera las características del bosque antiguo primigenio de esas épocas pretéritas”.

La cuestión paleontológica sobre si el Bison bonasus habitó la península en el neolítico se cruza en lo que todos los implicados en esta historia ven como una salida lógica: la creación de grandes espacios públicos en España para la recuperación de la especie

Lo encontraron en Salguero de Juarros, en el norte burgalés. Con cinco empleados en los meses fríos y diez en verano, además de dar oxígeno económico a la zona, ayudan a la conservación de especies amenazadas. En el parque conviven una decena de bisontes junto a caballos de przewalski. También cuentan con el bovino de heck, la raza creada en Alemania en los años 20 y 30 del pasado siglo que buscaba recrear el uro europeo, y caballos konik, considerados los equinos domésticos más cercanos al tarpán, el extinto caballo salvaje europeo.

Otros espacios con ejemplares de bisonte europeo en España, como el Parque de la Prehistoria, en Teverga (Asturias), o el Valle del Bisonte, en Riaño, y el Museo de la Fauna Salvaje, en Valdehuesa, ambos en León, compatibilizan la actividad económica con la conservación de la naturaleza. Pero otros apenas le sacan rendimiento económico. “¿Como negocio? Cero. Puedes sacar algo con visitas, pero es algo secundario”, asevera Alberto Herranz, propietario de la Yeguada La Perla, en Cubillo (Segovia). En esta ganadería, donde conviven toros bravos, caballos lusitanos, vacas y hasta alguna llama y algún jabalí, hoy habitan nueve bonasus, con Polmus a la cabeza.

Mientras baja la ventanilla del jeep el ganadero grita el nombre del macho alfa del grupo. De más de una tonelada, Polmus viene trotando tras el coche seguido por su manada, atraído por los tacos de pienso que el ganadero lanza desde el todoterreno.

El proyecto de Herranz comparte con el de José Tovar muchas similitudes además de provincia. Ambos se consideran amantes de los animales y la conservación de la especie se mezcla en los dos casos con un extra que añadir a sus negocios para complementarlos. Tovar habla de introducir un “elemento diferenciador” para distinguirse de la competencia. Su empresa, Naturaltur, fue pionera en la zona y lleva décadas organizando paseos en piragua, rutas a caballo y excursiones de turismo de naturaleza en el entorno de las Hoces del Duratón, un espacio en el que hoy se han multiplicado las compañías dedicadas al turismo.

“Aquí, al contrario que en Holanda o Francia, hay terreno de sobra; espacio baldíos o salvajes donde podría vivir”, expone Morán, para quien, independientemente de la fórmula, el fin es “más bisontes en más lugares”

Herranz, cuyo negocio principal está en Segovia capital y está ligado a la telefonía, habla de que los bisontes son “una buena publicidad” para la Yeguada. Él ya organizaba un Safari Ibérico por su finca, principalmente orientado a colegios y asociaciones de la zona, antes de decidirse a traerlos. Son actividades que generan unos ingresos que ayudan a paliar los gastos de mantener unos animales que, en el caso de Tovar, son de unos 400 euros por cabeza —alquiler de la parcela aparte—, una cifra que es relativamente baja solo gracias a que la mayoría de la comida la encuentran en la propia finca, de un 100 hectáreas y bañada por el río Cega. Sin embargo, muchos de los Bison bonasus que viven en España pastan en cercados mucho más pequeños y necesitan alimentación suplementaria. “Te tienen que gustar mucho los animales para meterte en una cosa de estas”, sentencia Tovar.

Los dos ganaderos son escépticos respecto al futuro del bisonte europeo en España. “Tiene que haber más espacios, y más posibilidades para darles salida”, opina Tovar. Con once animales y cuatro hembras preñadas, la finca que arrienda empieza a quedarse corta, y aunque señala que criarlos para el sector cinegético no es una visión que le agrade, ve tanto la caza como la cría para consumo cárnico alternativas posibles a falta de ayuda estatal. “A mí lo de la caza no me gusta”, señala Herranz por su parte, pero usa la misma frase que su paisano cuando se le pregunta por el devenir de la especie en España: “Si empiezas a tener muchos, tendrás que darles alguna salida; carne o lo que sea”.

Bisonte suelto en el Guadarrama

La cuestión paleontológica sobre si el Bison bonasus habitó la península en el neolítico vuelve a cruzarse en lo que todos los implicados en esta historia ven como una salida lógica: la creación de grandes espacios públicos en España para la recuperación de la especie, tal como se ha hecho en el Bosque de Bialowieza, donde tanto en su lado polaco como bielorruso se han reintroducido ejemplares en libertad. “Tendría mucha más lógica eso que tratar de salvarlos desde la iniciativa privada”, opina Tovar. “Una opción bonita sería en montes del Estado, espacios abandonados, parques naturales como la Sierra de Guadarrama, por ejemplo… Hacer una reproducción en condiciones”, añade Herranz.

Jorge Cassinello: “Igual que políticamente se permite la presencia de algunas especies consideradas exóticas, como por ejemplo el muflón que tenemos en la Sierra de Cazorla en libertad, el bisonte podría no dar problemas y sí algunas soluciones”

“Aquí, al contrario que en Holanda o Francia, hay terreno de sobra; espacio baldíos o salvajes donde podría vivir”, expone Morán, para quien, independientemente de la fórmula, el fin es “más bisontes en más lugares”. De hecho, este especialista remarca una cualidad que podría ser de especial interés para el país: “Este bicho se lo come todo. Matorrales hojas, ramas… es un empradizador. Tú lo dejas un año en un monte con maleza de tres metros de altura y en un año tienes hierba, y la hierba permite que haya más vida. Si no hay hierba, no hay herbívoros; si no hay herbívoros, no hay carnívoros; si no hay herbívoros, no hay excrementos; si no hay excrementos, no hay insectos; y si no hay insectos, no hay pájaros. Es de primero de ecología”.

Cassinello, en la misma línea, explica que la existencia de ecosistemas diferentes alternados —“lo que llamamos paisaje mosaico”— es mucho más beneficiosa para la biodiversidad, y remarca que la despoblación en la llamada España vaciada está provocando la matorralización de amplias zonas de la península, lo que además multiplica el riesgo de incendios. “Los herbívoros que siempre han existido en la cuenca mediterránea han frenado el avance de los bosques manteniendo los pastos, pero sin la presencia de estos animales, desaparecen esos ecosistemas”. La extinción de especies como el uro o el bisonte estepario fue suplida por la ganadería extensiva, que mantuvo el ecosistema. Sin embargo, “hoy esta está desapareciendo”.

Así, para este científico, una reintroducción del bisonte podría ayudar a recuperar los pastos naturales y echar una mano en uno de los retos actuales de la humanidad: la crisis de biodiversidad motivada por la sexta extinción masiva de especies. Es más, señala que el estatus del bisonte en España podría cambiar rápidamente si en el Ministerio se produjese un cambio de criterio político: “Igual que políticamente se permite la presencia de algunas especies consideradas exóticas, como por ejemplo el muflón que tenemos en la Sierra de Cazorla en libertad, el bisonte podría no dar problemas y sí algunas soluciones”.

En cualquier caso, mientras no aparezca un fósil de Bison bonasus o no haya un cambio de criterio en el Ministerio, los primos de Samui Kaypi y de Polmus que Fernando Morán y sus compañeros de reto consigan introducir en España lo harán en fincas privadas de relativa extensión. El último proyecto llegó en 2020 al sur peninsular, con 18 ejemplares en una finca colindante al parque natural de la Sierra de Andújar (Jaén), y “promete”, en palabras del especialista. Como reitera de nuevo, “la idea es simple: más bisontes en más lugares”.”

El Seprona investiga en Vallada a dos personas por la captura ilegal de animales protegidos

Publicado en “Diario Levante

Utilizaban jaulas trampa y los agentes han liberado una jineta y un gato doméstico

“El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil está investigando en Vallada a dos personas por la captura ilegal de animales de especies protegidas y domésticos. Los agentes han vigilado las prácticas seguidas por estos dos varones -de nacionalidad española y 53 y 62 años de edad- y en los dos últimos meses han incautado tres jaulas trampa utilizadas para la captura los ejemplares. Carecían de cualquier tipo de autorización.

A raíz de las actuaciones, el Seprona ha liberado de estas trampas a una jineta y un gato doméstico. “Ambos animales se encontraban con vida y presentaban buenas condiciones higiénico-sanitarias”, exponen desde la benemérita.

La comisión de los tres presuntos delitos que les imputan a los investigados -relativos a la protección de la flora, fauna y animales domésticos- se fundamenta en la utilización de la caza de medios no selectivos para la fauna. También se ha procedido a la incautación de tres jaulas trampas metálicas. Estas eran utilizadas para la captura de los animales.

Las diligencias instruidas han sido entregadas en la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.”

Aprobado el Proyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados

Publicado en “Legal Today

“El Consejo de Ministros remitió a las Cortes el Proyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados. El texto, que ahora se somete a debate de los grupos parlamentarios, revisa la actual normativa de 2011 para cumplir con los nuevos objetivos de residuos establecidos en las directivas de la Unión Europea que conforman el Paquete de Economía Circular, así como con los derivados de la directiva de plásticos de un solo uso.

En línea con la Estrategia Española de Economía Circular (España Circular 2030), la propuesta normativa persigue establecer medidas que protejan el medio ambiente y la salud humana, permitan reducir el impacto global del uso de los recursos e impulsen una economía baja en carbono en España, que aspira a ser un país neutro en emisiones en 2050.

Restricciones a los plásticos de un solo uso

Para contribuir a este fin, el Proyecto de Ley transpone los objetivos contemplados tanto en la directiva de residuos de 2018 como en la de plásticos de un solo uso y recoge, por primera vez en la legislación española, limitaciones a estos productos, restringiendo la introducción en el mercado de alguno de ellos y estableciendo un impuesto para avanzar en la reducción de su comercialización.

Entre los productos de plástico de un solo uso sujetos a reducción están los vasos para bebidas, incluidos sus tapas y tapones, y los recipientes alimentarios destinados al consumo inmediato, cuya comercialización ha de reducirse un 50% en 2026 con respecto a 2022 y un 70% para 2030 con respecto al mismo año.

Para cumplir con estos objetivos, todos los agentes implicados en la comercialización fomentarán el uso de alternativas reutilizables o de otro material no plástico. En cualquier caso, a partir del 1 de enero de 2023, queda prohibida su distribución gratuita, debiéndose cobrar un precio por cada uno de los productos de plástico que se entregue al consumidor, diferenciándolo en el ticket de venta.

La ley también introduce medidas para artículos de plástico no compostable no incluidos en la normativa comunitaria (artículos monodosis, anillas de plástico y palitos de plástico de sujeción) para su reducción y sustitución por productos de otros materiales.

Por otro lado, con la entrada en vigor de la norma, quedará prohibida la introducción en el mercado de otra serie de productos de plástico como pajitas, bastoncillos, cubiertos, platos, vasos, todos los productos de plástico oxodegradable y microesferas de plástico de menos de 5 mm.

Prevención en la generación de residuos

La norma otorga un papel protagonista a la prevención de residuos, mediante la inclusión de objetivos concretos y cuantificables, con una reducción del peso de los residuos producidos de un 13% en 2025 y un 15% en 2025 respecto a los generados en 2010, que se añaden al objetivo actualmente vigente del 10% de reducción a partir de 2020.

Además, el texto contempla actuaciones contra el despilfarro de alimentos, con el fin de reducir el 50% de los alimentos desechados per cápita y rebajar un 20% las pérdidas de alimentos a lo largo de las cadenas de producción y suministro, en línea con los objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas para 2030.

También en el ámbito de la prevención, con la entrada en vigor de la ley quedará prohibida la destrucción de excedentes no vendidos de productos no perecederos, tales como textiles, juguetes y aparatos eléctricos, entre otros, salvo que dichos productos deban destruirse conforme a otra normativa.

Recogida separa y reciclado

Entre las principales novedades, cabe destacar el establecimiento de un calendario de implantación de nuevas recogidas separadas de residuos para su valorización, además de la ya existente para el papel, los metales, el plástico y el vidrio.

Se amplía así la recogida separada a los biorresiduos domésticos, a partir de 2022 para entidades locales con más de 5.000 habitantes, y a partir de 2024 para el resto de municipios; a los residuos textiles, aceites de cocina usados, residuos domésticos peligrosos y residuos voluminosos a partir de 2025; y a los residuos de construcción y demolición a partir de 2022.

Preferencia por el agua no envasada

Al objeto de reducir el consumo de envases, en los establecimientos del sector de la hostelería y restauración se tendrá que ofrecer siempre a los consumidores, clientes o usuarios de sus servicios, la posibilidad de consumo de agua no envasada de manera gratuita y complementaria a la oferta del mismo establecimiento siempre que el ayuntamiento o la empresa suministradora del agua garantice que es apta para el consumo humano y que, por lo tanto, presenta las condiciones sanitarias exigibles.

Instrumentos económicos e incentivos

El texto normativo refuerza la jerarquía de residuos o, lo que es lo mismo, el orden de prioridad en las opciones de gestión de estos: prevención, preparación para la reutilización, reciclado, otro tipo de valorización (incluida la valorización energética) y, como última opción, la eliminación. Y lo hace incluyendo un impuesto a la incineración, coincineración y eliminación de residuos en vertedero.

También instando a la adopción de otras medidas incentivadoras por parte de las administraciones, entre las que destacan la promoción de sistemas de pago por generación y el uso de las compras públicas para promover el uso de productos reutilizables y reparables y de materiales fácilmente reciclables.

Responsabilidad ampliada del productor (RAP)

En cuanto a la responsabilidad ampliada del productor del residuo, la propuesta normativa revisa la regulación en coherencia con la normativa comunitaria, explicitando las obligaciones que se pueden imponer mediante Real Decreto a los productores de producto, entre las que se encontraría el sistema de depósito, devolución y retorno, y define las partidas de gestión de residuos que deben financiar los productores y los mecanismos de control para los sistemas individuales y colectivos que se creen.

Este nuevo régimen obligará a revisar toda la normativa donde ya se aplican antes de 2023 y prevé su aplicación en textiles, muebles y enseres y plásticos agrarios no envases tres años después de la entrada en vigor de la Ley. También se prevé la regulación de regímenes de responsabilidad ampliada en 2025 para productos como las toallitas, los globos o artes de pesca.

Suelos contaminados

El Proyecto de ley contiene también la regulación de los suelos contaminados, manteniéndose el anterior régimen jurídico en cuanto a las actividades potencialmente contaminantes, al procedimiento de declaración, a los inventarios de suelos contaminados y a la determinación de los sujetos responsables de la descontaminación y recuperación de los suelos. Como novedad, se ha incluido el Inventario Nacional de descontaminaciones voluntarias de suelos contaminados, que será alimentado por los registros autonómicos.”

5 animales a los que solo se deberían disparar fotos

Publicado en “CNN”

“En el siglo XIX, cuando los deportes sangrientos eran socialmente más aceptables, se acuñó el término «Big Five» para referirse a los leones, rinocerontes, búfalos, elefantes y leopardos, los animales que los cazadores de trofeos en África consideraban los más peligrosos para cazar a pie.
Pero el fotógrafo británico Graeme Green quiere dar a la frase un nuevo significado, uno que celebre la vida de los animales en lugar de su muerte. Para ello ha creado el proyecto «New Big 5», cuyo objetivo es utilizar la fotografía para sensibilizar sobre las amenazas a la vida salvaje e inspirar la conservación.

Green dice que quiere animar a la gente a disparar con una cámara, no con un arma. «La fotografía es una forma mucho mejor de celebrar los animales», dijo a CNN.

Cuando comenzó el proyecto en abril de 2020, lanzó una votación de un año de duración para determinar los cinco animales favoritos del público para fotografiar, o ver fotografiados. Los resultados de los 50.000 votos en línea ya están disponibles.

Hay cierto parecido entre los «New Big 5» y los antiguos: el elefante y el león siguen estando incluidos. Pero el gorila, el tigre y el oso polar son nuevas entradas, desbancando al leopardo, el rinoceronte y el búfalo africano.

«Espero que los cinco animales que se han elegido para los New Big 5 puedan llamar la atención de la gente sobre lo que está ocurriendo con la vida salvaje del mundo», dice Green. «Son la punta del iceberg de la crisis a la que se enfrenta la fauna mundial… pero estos cinco animales icónicos pueden ser embajadores globales y representar a todas las demás especies que están en peligro de extinción».

Protección a través de fotografías

Según la ONU, un millón de los ocho millones de especies del planeta están en peligro de extinción por culpa del hombre. La reducción del hábitat, la explotación de los recursos naturales, el cambio climático y la contaminación son algunas de las principales causas.

Cada una de las especies del New Big 5 se enfrenta a graves amenazas para su existencia, y están clasificadas como en peligro crítico, en peligro o vulnerables.

La fotografía puede ayudar a informar a la gente de estas amenazas, dice Green. Puede presentar a la gente animales que no han visto antes, o exponer la crueldad de los animales y el daño a sus hábitats. Esto puede inspirar a la gente a apoyar proyectos de conservación o a presionar a los legisladores.

El proyecto cuenta con el respaldo de más de 100 fotógrafos, así como de destacados conservacionistas y organizaciones de defensa de la naturaleza como WWF, Greenpeace, Conservation International y Born Free Foundation.

Jane Goodall, conservacionista y partidaria del New Big 5, declaró en un comunicado de prensa que «cualquier proyecto que llame la atención sobre los animales, muchos de los cuales están amenazados o en peligro de extinción, es verdaderamente importante».

«Estos cinco animales… son especies tan hermosas y notables, y son maravillosos embajadores de la vida silvestre del mundo, desde especies icónicas hasta ranas, lagartos, peces y aves poco conocidas», dijo.

Green afirma que seguirá difundiendo los problemas de conservación, y aspira a producir un libro de fotografía sobre los New Big 5, con el trabajo de los fotógrafos internacionales que participan en el proyecto, cuyos ingresos se destinarán a organizaciones benéficas dedicadas a la vida silvestre.”

Investigan al propietario de una explotación ganadera de Palencia por abandono de animales en la calzada

Publicado en “El Norte de Castilla”

“La Guardia Civil ha comprobado que, entre 2017 y 2020, los animales han provocado hasta once accidentes en la CL-626

La Guardia Civil de Palencia investiga al propietario de una explotación ganadera del norte de la provincia de Palencia por un supuesto delito contra la seguridad vial, tras dejar abandonado y sin custodia su rebaño invadiendo la carretera CL-626.

Tras una investigación, se comprobó que entre los años 2017 y 2020, los animales de la explotación ganadera del investigado han provocado hasta once accidentes en la citada carretera. Esta falta de custodia en los animales, unida al deficiente estado del cerramiento de los pastos donde los animales deambulan, ha provocado que reiteradamente los animales alcancen la carretera y la vía férrea entre las localidades de Santibáñez de la Peña y Villaverde de la Peña.

La Guardia Civil investiga al propietario de los animales por un delito contra la seguridad vial por originar un grave riesgo para la circulación al no restablecer la seguridad de la vía teniendo obligación de hacerlo, existiendo un abandono y falta de custodia en los animales de su propiedad, con el consiguiente peligro para los usuarios de la misma.

La Guardia Civil aconseja a los conductores que circulen por vías secundarias, especialmente por tramos de montaña, que extremen las precauciones para evitar accidentes con los animales sueltos en la calzada.”

Más películas que inspiran a cuidar del medioambiente y los animales

Publicado en “Historias incontables”

“En esta sexta entrega de nuestras películas ecoanimalistas damos una nueva lista de diez obras muy interesantes. Se han incluido cortometrajes y largometrajes, de ficción y documentales. Si tienes alguna sugerencia, déjanos un comentario para tenerlo en cuenta para nuestra siguiente selección.

  • Consumo responsable, combate de futuro (Marlenne García, Sinfiltros.com): Documental breve (26 minutos) sobre tus compras. En poco tiempo concentra datos impactantes y un ritmo interesante. Hay muchas empresas que no quieren que lo veas (Inditex, Endesa, las industrias cárnicas…), pero puedes verlo online y gratis aquí.
  • Thermostat 6 (Maya Av-Ron, Mylène Cominotti, Marion Coudert, Sistine Dano, 2018): Corto de animación francés hecho como proyecto de graduación de cuatro estudiantes. Es una alegoría de la inacción ante la emergencia climática. Una familia cena mientras una insistente gotera cae sobre la mesa. Solo la chica joven parece preocuparse, pero los demás se comportan como si no pasara nada, incluso cuando las cosas se complican. Recuerda el relato titulado Idiotilandia, la democracia y el “problemilla” ambiental. Es también una crítica al consumismo y a esa gente que come sin medida sin querer ver el colapso que se avecina. Si te gustan los cortos ecoanimalistas, mira estos.
  • Invisible Blanket (Pasha Reshikov, 2017): Corto basado en que el calentamiento global se conoce desde la década de 1950. Una joven lo escucha en la radio y lo lee en la prestigiosa revista Time entre anuncios de tabaco, mientras se toma un refresco con hielo. Varias décadas después, vuelve a escucharlo y vuelve a tomarse un refresco con hielo, pero ahora fuma. Aparentemente solo hay cambios en la decoración. Lo que inspiró al director fue la precisión con la que los científicos establecieron y predijeron la trayectoria del problema climático con las herramientas que tenían (antes de tener ordenadores). En la revista había un pequeño artículo llamado Invisible Blanket en el que, con dos párrafos del físico Gilbert Plass, se desvelaban algunas de las predicciones más profundas de la ciencia climática.
  • El último vergel (Daniel Natoli, 2021): Maro es uno de los últimos lugares libres de hormigón en toda la costa malagueña, en el Mediterráneo español. Proyectos desarrollistas ponen el foco en las grandes ganancias para unos pocos, a corto plazo, aunque suponga la destrucción de la naturaleza para todos. El turismo es una amenaza para esta tierra: campos de golf, hoteles y viviendas de lujo, etc. “Se vende” es una serie documental sobre el impacto del desarrollo turístico-inmobiliario en la Costa del Sol y los movimientos que luchan por otro horizonte. Puedes ver este capítulo aquí.
  • 73 cows (73 vacas; Alex Lockwood, 2018): Corto documental sobre un granjero que no quiere enviar sus vacas al matadero. “Sientes como si los estuvieras traicionando, porque te haces amigo de ellos”. Pero él se sentía atrapado, porque no sabía gestionar su granja de otra forma. Era consciente de que la ganadería es sufrimiento injusto y necesitaba salir de allí, pero las facturas hay que pagarlas… Puedes verlo en este enlace. Este documental inspiró el relato breve titulado Olores que disparan.
  • Persona [no] humana (Álex Cuellar, Rafa G. Sánchez, 2021): Documental con la colaboración de Proyecto Gran Simio que muestra cómo el cambio en ciertas leyes influye en la vida de los animales. La orangutana Sandra salió de su cautiverio porque se le dieron derechos de persona no humana. Eso abrió el camino a otros animales que no deben vivir entre rejas, como la chimpancé Cecilia. ¿Por qué otros mamíferos sí son aptos para vivir encerrados y abusar de ellos? En palabras del reconocido paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga, que también participa en la película: “No es que el ser humano venga del mono, es que somos monos”. Tal vez, algún día veamos también el sufrimiento de los caballos.
  • Seaspiracy (Ali Tabrizi, 2021): Documental sobre el daño que estamos haciendo los humanos a los mares. Algunos de los temas que tratan son los siguientes y puedes ampliar información en los enlaces que se incluyen:
    • El plástico está llenando los mares y matando a muchos de sus moradores. El 46% del plástico del mar son redes de pesca, por lo que dejar de comer pescado supone reducir drásticamente la contaminación por plástico.
    • Los atunes se pescan masivamente por su carne y los tiburones por su aleta, pero los depredadores son esenciales en cualquier ecosistema, por lo que su desaparición hará colapsar la vida en el mar.
    • Los certificados de pesca sostenible son un fraude. En particular, el documental desvela que MSC y Dolphin safe son dos sellos que no garantizan la sostenibilidad de los productos que llevan esa marca.
    • Los corales también mueren por la sobrepesca (no solo por la crisis climática).
    • En la pesca internacional se producen muchos asesinatos y esclavitud. En particular, han sido asesinados muchos observadores que velaban por la sostenibilidad en los barcos.
    • La pesca de arrastre es la forma más insostenible de pesca. Se destroza el fondo marino de forma absolutamente brutal y hay millones de barcos arrastreros pescando cada día: arando el fondo del mar.
    • Se ha demostrado que la sobrepesca influye en el abuso de otros animales y ello conlleva la transmisión de virus como el évola.
    • El pescado de piscifactoría es aún más contaminante, un auténtico “disparate”. En particular, los mares de Escocia se están contaminando por la cría de salmones. El mayor problema es que los peces de acuicultura comen peces que se extraen del mar, por lo que agravan el problema.
    • La empresa Mitsubishi está implicada en los daños ambientales a los océanos del mundo.
    • Las capturas accidentales implican mamíferos, peces y aves en cantidades nada despreciables, por lo que comer pescado implica la muerte de millones de delfines, tortugas, tiburones… Solo en EE.UU. cada año se pescan 250.000 tortugas.
    • La captura de delfines para los acuarios es un lucrativo negocio, especialmente rentable en Japón, como denunció el premiado documental The cove (Louie Psihoyos, 2009).
    • El consumo de camarones y langostinos procedentes de países tropicales está generando la deforestación y la pérdida de bosques de manglares.
  • El planeta de los humanos (Planet of the Humans, Jeff Gibbs, 2019): Certero diagnóstico de lo que está ocurriendo. Es normal que le hayan llovido las críticas, teniendo en cuenta que dispara contra los poderosos: Apple, Goldman Sachs, Banco Mundial, Naciones Unidas, los hermanos Koch, Bloomberg, Tesla, Google, Coca-cola… (mira más empresas cuestionables). Un documental que abrirá los ojos incluso a ecologistas superficiales. Por ejemplo, critica las energías renovables, con razón, porque no son tan limpias como nos imaginamos. La experiencia demuestra que los países que instalan más renovables, no están reduciendo su consumo de energías fósiles. Entonces… ¿para qué? ¿Por qué es mala idea arrasar los desiertos para poner plantas de energía renovable? Si seguimos creyendo en el crecimiento económico, el colapso será aún más drástico. Tomar medidas va contra el mercado y el neoliberalismo. Puede verse gratuitamente.
  • Cuentos de hadas del crecimiento (Fairytales of growth; Pierre Smith Khanna, 2020): Un documental también gratuito que se centra en las soluciones sin intentar molestar a nadie concreto. ¿Es posible el crecimiento económico sostenible? ¿Qué es lo que nos hace felices verdaderamente? Un problema es el conocido como efecto rebote. Por ejemplo, las bombillas LED consumen menos energía, pero ese ahorro no sirve de nada si se encienden más horas y más bombillas. Lo mismo ocurre con otros ejemplos (se inventan televisiones más eficientes, pero la gente compra más televisiones y más grandes…). Las energías renovables pueden ayudar a la sostenibilidad, pero el problema es que no hay tiempo para la transición. Además, la energía que se produce con renovables no está sustituyendo a las energías contaminantes, sino añadiéndose a la producción global. Y por si fuera poco, la producción de renovables también requiere energía (fósil en muchos casos) y materiales (altamente contaminantes por la minería). Unas medidas necesarias que apunta el documental son reducir la jornada laboral y alguna especie de Renta Básica, controlar la obsolescencia programada, evitar la riqueza excesiva, el ecofeminismo, etc. No es posible encontrar soluciones tecnológicas buenas y sencillas (como el coche eléctrico, las renovables… u otras que no existen aún, pero de las que hablan como si existieran).
    • Atentos a estas palabras de Greta Thumberg: “La gente está sufriendo. La gente está muriendo. Ecosistemas completos están colapsando. Estamos ante una extinción masiva de especies, y de lo único que hablan ustedes es de dinero y de cuentos de hadas sobre crecimiento económico ilimitado… ¡Cómo se atreven!“.
  • La hora 11 (The 11th Hour; Leila Conners y Nadia Conners, 2007): Documental creado y narrado por Leonardo DiCaprio. Los desastres ambientales no salen en los medios todo lo que debieran y cuando salen se trata de incidentes aislados, pero tenemos que verlos globalmente. Para conseguir la armonía con la naturaleza tenemos que reconocerle derechos en las Constituciones de todos los países. Hay que entender que el crecimiento económico es imposible de mantener eternamente. Una vez que hemos “crecido” demasiado solo nos queda “decrecer” hasta un tamaño “sostenible”. Tenemos que entender que la economía depende de la naturaleza y que todo lo que hacemos influye para bien o para mal. Puedes verlo gratuitamente en vimeo.”