Valentina Muñoz, pastora: “Me comunico mejor con las cabras que con muchas personas”

Publicado en “LA VANGUARDIA

En una era marcada por la supeditación a las pantallas, la joven cabrera reivindica la importancia del sector primario.

“Valentina Muñoz Baso (28) es pastora, una de las 13.712 que existen en Catalunya según el mapa de explotaciones agrarias. Se calcula que solo un 20% de mujeres se dedica de forma profesional al sector primario en Catalunya. Valentina lo hace desde los 18 años en Artelac, una explotación ganadera ecológica de Sant Vicenç de Castellet, dentro del Parc Rural de Montserrat

En su granja se completa todo el círculo productivo, desde el cultivo (también ecológico) del cereal que consumen los animales, quienes ayudan a limpiar y preparar los campos, hasta la producción de leche, quesos, yogures y otros deliciosos derivados lácteos. Apasionada de las plantas medicinales, que recolecta en el campo mientras pastorea, del silencio y de la compañía de su rebaño, tiene claro que no se cambiaría por nadie: “Si apareciera de repente alguien regalándome unas vacaciones de ensueño a Tailandia, por ejemplo, le diría que vale, pero solo si puedo llevarme conmigo a las cabras”.

La gratitud y las sorpresas que te dan los animales no te las dan las personas

¿Cómo acabó una mujer tan joven como usted trabajando de pastora de cabras?

Desde pequeña ya me gustaban mucho los animales. Tenía las cosas claras y quería dedicarme a trabajar con ellos más que con las personas, con las que nunca me he entendido demasiado. Así que me tiré de cabeza en cuanto vi la oportunidad. De niña había querido ser veterinaria, pero encontré otro camino y me enamoré de esto, y de mi marido. Empecé a los 18 y ya llevo diez años aquí.

¿Qué le da este trabajo que no le daría otra ocupación, por ejemplo, en una oficina?

Estoy al aire libre, hago deporte… y la gratitud y las sorpresas que te dan los animales no te las darán nunca las personas.

Hábleme de eso. ¿Qué tienen las cabras que no tenga yo?

Me comunico mucho mejor con ellas que con muchos seres humanos. Las cabras son agradecidas, te dan compañía y están siempre presentes. Los animales nunca fallan. Cuando me encuentro mal el primero que aparece a mi lado es mi perro Rocky. Aunque tampoco es que sean perfectos, no crea. Mis cabras también meten la pata a veces y hacen de las suyas, pero luego siempre vienen, te dan un golpecito con la cabeza y se disculpan.

Esta que se frota contra usted como si fuera un gato, ¿le está pidiendo perdón?

No, esta es Banyetes, que es muy empalagosa. Y aquella es Garfield, que también es muy cariñosa. Cada una tiene su personalidad.

¿Y qué tipo de travesuras hacen?

Pues, por ejemplo, más allá (señala otro campo, a lo lejos) hay un campo de olivos en el que no pueden entrar a comer, cosa que ellas ya saben. Pero, ¿ve a esa cabra? ¿La marrón oscuro? Pues cada vez que puede sale corriendo y se mete justo en esos olivos, aunque ya sabe que no debe. Las cabras entienden perfectamente lo que está bien y lo que está mal, son animales muy inteligentes.

¿Qué otras cosas hacen?

Pues el dicho “estás como una cabra” tiene su fundamento. A lo mejor ven una pendiente y de repente se lanzan por ella corriendo a toda velocidad, de lado o incluso de espaldas. O mire aquella, dándose cabezazos contra el árbol. Las cabras son imprevisibles, y muy divertidas. Creo que podemos aprender mucho de ellas, volvernos un poco más locos de vez en cuando.

Cuando me toca vigilar los campos me aburro, porque allí no pasa nada, pero con ellas en la montaña siempre sucede algo sorprendente. Si se tiran pendiente abajo, por ejemplo, yo también tengo que lanzarme, o de lo contrario tardaría mucho en dar toda la vuelta al camino, así que supongo que estar con ellas convierte lo que hago en una especie de aventura. A veces se meten por sitios impracticables, y entonces me toca ir reptando como un gusano, vientre pegado al suelo. Cada día es diferente.

Oiga, esa cabra acaba de darme un empujón.

Sí, se impacientan cuando creen que vas demasiado despacio. Hay que tener cuidado cuando pasas cerca de una pendiente porque si te descuidas te pueden tirar abajo.

Tendré cuidado. Y esa que nos mira fijamente y bala, ¿la está llamando?

Esa es Piga y sí, ese balido tan fuerte significa que nos demos prisa, que ya tienen ganas de bajar y continuar con el camino. Pero no se preocupe, si se alejan y ven que no venimos, sobre todo durante el camino de vuelta, nos vendrán a buscar.

No he tenido vacaciones en diez años, ni existen para mí los días de fiesta…

¿Se siente sola a veces?

En realidad, no me siento nunca sola: tengo a mi rebaño. Quizá alguna vez, cuando veo que mis amigas cuelgan fotos en Instagram de sus viajes, por ejemplo… Yo no puedo hacer ese tipo de cosas, porque las cabras no pueden quedarse mucho tiempo solas. Cada mañana hay que ordeñarlas, y cada tarde, sacarlas a pastar.

No he tenido vacaciones en diez años, ni existen para mí los días de fiesta, solo de forma muy puntual. Pero luego lo pienso y me digo que en realidad a mí no me hace falta. Para mí esto no es un trabajo, es algo que me gusta y que no hago nunca a desgana. No me pasa como a esas personas que se lamentan cuando se acaban sus vacaciones y tienen que volver a la rutina. Para mí cada día es como una fiesta, porque esto me apasiona. Y no necesito desconectar de algo que me encanta.

¿No le ve ningún inconveniente?

Echo en falta más civismo y respeto hacia los rebaños. Nosotros cultivamos lo que luego se comerán las cabras, por ejemplo, y muchas veces vemos cómo esos campos se convierten en un pipicán. A nadie se le ocurre que esos cultivos son comida y que cuando los recolectemos más adelante estarán llenos de la caca de su perro. O de piedras, que la gente tira a los campos sin ton ni son, sin pensar que después, cuando la cuchilla de la máquina tope con la piedra tendremos que cambiarla. Con los animales también me encuentro situaciones de poco respeto, aunque por suerte hay excepciones.

Alguna vez también he echado de menos hablar con alguien mientras trabajo, pero también las tengo a ellas para eso. ¡Hola, Bartolo!

Parece que Bartolo le devuelve el saludo. ¿Cuál es su secreto para guiar a estas trescientas cabras y que vayan donde usted necesita que vayan?

En los rebaños siempre hay un alfa que manda más que los otros. El pastor hace eso, se convierte en el alfa, y para hacerlo debe saber imponerse. Por ejemplo, no es lo mismo si yo les digo con un tono de voz suave, y como preguntando: «Chicas, ¿vamos abajo?», que si me empodero y subo el tono: «¡¡Hey!! ¡¡Todas abajo!! ¡¡Hey, hey, hey, hey!!»

Impresionante, han bajado todas en seguida.

(Risas) Sí, la actitud es importante. Cuando guías a un animal no puedes hacerlo como harías con una persona. Si tienes un perro, por ejemplo, no puedes reñirle diciendo: «Oye, que esto no está bien, por favor, deja de hacerlo». Ellos entienden de jerarquía y necesitan sentir que dominas la situación.

Espere, ¿y ahora adónde va? ¿Por qué corremos?

Tengo que ponerme delante del rebaño para guiarlas porque si me quedo detrás se irán para el otro lado, y este trozo peligroso.

La sigo. Pero, ¿cómo sabe el perro lo que tiene que hacer? Parece que entiende hasta sus miradas y sus gestos.

A Rocky lo entrené hace años. Antes, sin perro, era mucho más difícil.

¿Alguna vez se ha encontrado con una situación especialmente complicada?

La primera vez que salí con el rebaño. Yo no sabía gran cosa, ni tampoco llevaba perro, y en cierto momento el rebaño se dividió y unas cabras se fueron para un lado y las otras para el otro. Tardé mucho y fue muy angustioso, pero al final conseguí reunirlas.

¿Cree que la sociedad valora lo suficiente su trabajo?

A todos nos enseñan en la escuela cuáles son los diferentes sectores de la producción. El nuestro es el primario, de donde sale el producto. Creo que todos deberíamos recordarlo y estar más concienciados de su importancia. El sector primario es el que tira de todos los demás, porque sin agricultores y ganaderos no tendríamos verdura, fruta, carne o leche. Pertenezco al grupo Ramaderes.cat, que es un grupo de ganaderas que intenta que se visibilice que la mujer también se dedica a esto, y que lo hace muy bien. No solo nos dedicamos a cuidar de la casa y del rebaño, también podemos manejar maquinaria pesada y ocuparnos de todos los aspectos de las explotaciones.”

Las Cañadas Reales languidecen a medida que avanza el abandono del medio rural

Publicado en “EL CONFIDENCIAL

La red de vías pecuarias constituye un importante legado histórico, cultural, paisajístico y medioambiental que debe ser conservado por las administraciones y respetado por todos.

“El Rey Alfonso X el Sabio reguló en 1273 por edicto real la red de cañadas reales, una ‘internet’ de vías pecuarias que recorrían “desde tiempos antiguos” los pastores trashumantes. La norma buscaba regular, ordenar y proteger algunos caminos de la península cuya importancia, uso o ubicación merecían ser preservados de posibles violaciones. En la actualidad, el movimiento estacional de rebaños sigue vivo, pero casi en la UCI a pesar de que este legado fue incorporado al Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO en el año 2019. La red de vías pecuarias está hoy más transitada por senderistas y ciclistas que por vacas, cabras y ovejas.

El pastoreo evita el abandono del campo, previene los incendios, evita la erosión y frena el deterioro de la naturaleza

El mapa de vías pecuarias está formado por cañadas reales, que debían tener al menos una anchura de 72,22 metros (92 varas castellanas) durante al menos 500 kilómetros; cordeles, de 37,5 metros de ancho y veredas, de 20 metros. Tanto la medieval regulación como la actual prohibía que los propietarios de las fincas colindantes se acabaran apropiando poco a poco de su recorrido. Aunque esta red autóctona de la península ibérica apenas ha modificado su trazado original, ya no mantiene, ni de lejos, su anchura y propiedades iniciales y, en muchos casos, han sido asfaltadas a su paso por los núcleos urbanos, como por ejemplo, la calle de Atocha, en Madrid.La Ley de Vías Pecuarias de 1995 reconoce que son parte del dominio público de las comunidades autónomas y las califica como bienes “inalienables, imprescriptibles e inembargables” que siguen prestando un servicio a la cabaña ganadera nacional extensiva, con “favorables repercusiones” para el aprovechamiento de pastos y para preservar razas autóctonas. Además, define este patrimonio nacional como “auténticos corredores ecológicos esenciales para la migración, distribución geográfica e intercambio genético de especies silvestres”.

Esta norma, de hace un cuarto de siglo, destaca asimismo este patrimonio como un instrumento favorecedor del contacto del hombre con la naturaleza y de la ordenación del entorno medioambiental. “Es un legado histórico de interés capital único en Europa“, reza el texto legal.

El necesario respeto hacia los fundadores de nuestra cultura

Pero quien recorre con frecuencia el campo se da cuenta como año a año muchos vecinos de linde de estas cañadas, sin pudor alguno, se van metiendo cada cosecha un poco más en estos corredores ecológicos y con el paso del tiempo se los van ‘comiendo’ en su beneficio particular, sin que haya una especial preocupación ni diligencia por parte de las administraciones públicas en mantener a raya estos límites.

 Su declive se intensificó a mediados del siglo pasado, con el éxodo a las ciudades, el consiguiente abandono del campo y los cambios en los métodos tradicionales de ganadería a partir del incremento del uso de piensos que permitían tener al ganado estabulado, sin necesidad de ir en busca de pastos.

Desde los años 90, cuando nacieron las organizaciones Asociación Concejo de la Mesta, fundada por el gran naturalista Jesús ‘Suso’ Garzón, y Trashumancia y Naturaleza, se han celebrado distintas iniciativas como la recuperación del paso de ganado por el centro de Madrid durante el otoño para reivindicar este vestigio propio remanente del paleolítico.

A raíz del reconocimiento de la inclusión de esta tradicional práctica ganadera en el patrimonio inmaterial de la Humanidad, estas dos entidades elaboraron un documento con objetivos y un decálogo de medidas que las administraciones deberían fomentar para defender este legado.

Denuncian que el futuro de la trashumancia en España dependerá de que las Administraciones sean capaces de cumplir con su obligación; que apoyen la labor de los pastores por su “importancia social y ambiental como custodios del territorio”; protejan las cañadas “con su anchura tradicional”, las restauren y recuperen allí donde sea preciso; mantengan abrevaderos limpios cada cinco o seis kilómetros; construyan pasos en carreteras y vías férreas para que el ganado y la fauna silvestre cruce sin peligro.

 Precisamente, insisten los ganaderos en que fomentar el pastoreo con ovejas y cabras evita el abandono del campo y es un importante cortafuegos que previene la propagación de incendios, al tiempo que evita la erosión de los suelos y el deterioro de la naturaleza.

Si no cambiamos de vida, el clima nos cambiará la vida

En definitiva, estiman que “en el menor plazo posible” se debería recuperar el “óptimo histórico” de unos dos o tres millones de ovejas, cabras y vacas trashumantes, para garantizar el relevo generacional a través de la incorporación de 5.000 jóvenes al medio rural. De este modo, calculan que se pueden generar miles de puestos de trabajo directos e indirectos relacionados con la comercialización de productos ganaderos, turismo de naturaleza, hostelería y servicios ambientales.

La semana pasada y en plena definición de la recuperación económica española después de los efectos de la pandemia provocada por el covid-19, Soria, una de las provincias más despobladas, acogió la Feria Nacional para la Repoblación de la España Rural (Presura), por la que este año han desfilado numerosos representantes políticos de todos los partidos y presidentes comunidades autónomas, la ministra titular de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera; la de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, o el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Allí, por cuarto año consecutivo desde que se organiza el evento, elogiaron la importancia del mundo rural, de la ganadería extensiva, de la necesidad de lograr la igualdad de oportunidades y el acceso a la tecnología.Sin embargo, el portavoz de la organización, Roberto Ortega denunció que al mundo rural le encantaría que de esta “cumbre de máximo nivel” saliera “algún tipo” de compromiso por el territorio y recordó que la mal llamada España vaciada lleva años reclamando un Pacto de Estado para afrontar de una vez el reto demográfico.

El reto de esta edición se centró en insistir en que los fondos de recuperación ‘Next Generation‘ tengan “en primer plano al medio rural” y que se revisen las leyes para ruralizarlas, ya que consideran que la legislación española tiene puesto el foco fundamentalmente en el medio urbano.

El 27 de octubre de 2020 el Gobierno aprobó la Estrategia de Infraestructuras Verdes, entre las que figuran las vías pecuarias, con la meta puesta en restaurar ecosistemas dañados y consolidar una red de zonas naturales y seminaturales terrestres y marinas funcionales y conectadas en España para 2050.

Entre sus metas incluye la necesidad de reconectar la biodiversidad, algo que puede empezar a hacerse recuperando este legado

Este instrumento de planificación contempla 50 líneas de actuación que deberán ser desarrolladas entre el Ejecutivo y las comunidades autónomas y las medidas serán evaluadas de manera periódica. El documento parte de la base de la necesidad de crear soluciones basadas en la naturaleza frente a los impactos del cambio climático y para recuperar la biodiversidad en España, donde “solo el 9% del hábitat y el 21% de las especies se encuentran en buen estado de conservación”.

Entre sus metas incluye la necesidad de reconectar la biodiversidad, algo que puede empezar a hacerse recuperando este legado histórico, cultural, paisajístico y medioambiental como es la red de vías pecuarias. No hacen falta más promesas ni más documentos, sino poner en marcha ya, sin dilación, pero con estrategias adaptadas a los nuevos tiempos, la necesaria recuperación de lo que desde tiempos inmemoriales el mundo rural y el ganado lograron conservar hasta hace poco más de medio siglo.”

Listado de efemérides y jornadas mundiales relacionadas con el medio ambiente

Publicado en “VERDE Y AZUL

Enero

17. Aniversario del accidente de Palomares (Almería, 1966). Ese día, dos aviones de la USAF colisionaron accidentalmente cuando volaron sobre esta localidad y perdieron cuatro bombas termonucleares que cayeron sobre la costa. No estallaron, pero elevaron los niveles de radiactividad en la zona de forma alarmante.

26. Día Mundial de la Educación Ambiental. Dedicado a estimular la enseñanza de contenidos ambientales en todos los niveles educativos para fomentar el conocimiento de la Naturaleza.

28. Día Mundial para la Reducción de las Emisiones de CO2. Fecha fijada por la ONU para concienciar a la población y las instituciones sobre la urgente necesidad de reducir las emisiones contaminantes a la atmósfera.

Febrero

2. Día Mundial de los Humedales, dedicado a promover el conocimiento de estos ecosistemas, fundamentales para muchas especies animales y vegetales.

17 al 23. Semana de lucha contra la pobreza energética. El 23% de los hogares españoles está en riesgo de pobreza energética, debido a los costes de este bien básico.

Marzo

3. Día Mundial de la Vida Silvestre, dedicado a promover el interés hacia toda forma de vida salvaje en el planeta.

5. Día Mundial de la Eficiencia Energética, para dar a conocer los sistemas de ahorro de energía y mejora de su uso.

11. Aniversario del accidente nuclear de Fukushima (Japón, 2011). Como consecuencia de un fuerte terremoto y un violento tsunami, la central sufrió varias explosiones que provocaron la liberación de radiactividad. Miles de personas fueron evacuadas.

14. Día Internacional de Acción por los Ríos. Establecido para divulgar la importancia de los sistemas fluviales en los ecosistemas.

20. Semana sin pesticidas. Se trata de una semana dedicada a informar sobre los riesgos que los pesticidas usados en agricultura suponen para la salud y el medio ambiente.

21. Día Internacional de los Bosques o Día Forestal Mundial. Fecha para reflexionar sobre la importancia que las masas forestales tienen en la conservación del equilibrio ecológico planetario y su importancia en la biodiversidad.

22. Día Mundial del Agua. Para dar a conocer la situación de este recurso básico y la importancia de su preservación.

24. Aniversario del accidente del Exxon Valdez (Alaska, 1989). Ese día, este petrolero encalló en las costas de Alaka y vertió 37.000 toneladas de hidrocarburo y contaminó más de 2.000 kilómetros de costa.

28. Aniversario del accidente de Three Mile Island (EE UU, 1979). Esta central nuclear sufrió una fusión parcial de su núcleo y liberó grandes cantidades de radiactividad. Las autoridades aseguran que no hubo víctimas mortales, pero expertos independientes señalan un elevado número de cánceres entre la población.

Abril

17. Día Mundial de la Lucha Campesina. En esta fecha se rinde homenaje a las campesinas y los campesinos que han ofrendado su vida por un mundo mejor, por la Reforma Agraria y la Soberanía Alimentaria, en la defensa y cuidado de la naturaleza.

20. Accidente de la plataforma petrolífera de BP en el Golfo de México (2010). La rotura de un pozo hizo estallar la plataforma ‘Deepwater Horizon’, que vertió 800 millones de litros de hidrocarburos durante más de 80 días.

22. Día de la Tierra. Dedicado a promover el cuidado del planeta desde el punto de vista medioambiental.

26. Aniversario del accidente nuclear de Chernóbil (Ucrania, 1986). La central nuclear de esa localidad estalló y liberó una gran cantidad de radiación a la atmósfera, que se extendió hasta Europa. Hubo 31 muertos directos por el accidente, pero aún hay controversia sobre el total de fallecidos por las enfermedades desencadenadas por la radiación.

29. Día Internacional de Concienciación contra el Ruido. Dedicado a estimular la importancia de reducir la contaminación sonora en los núcleos urbanos.

29 Aniversario de la declaración de Cabrera (Baleares) como Parque Nacional.

Mayo

2º Sábado de mayo. Día Mundial de las Aves Migratorias. Para concienciar sobre la importancia de proteger a este tipo de aves, así como sus rutas y ecosistemas.

20. Día Mundial de las Abejas. Dedicado a divulgar la trascendencia de estos insectos en la polinización de las flores y el sostenimiento de la vida en el planeta.

22. Día Mundial de la Biodiversidad. Para informar sobre la diversidad de formas de vida de nuestro planeta y la importancia de tal riqueza.

24. Día Europeo de los Parques. Dedicado a los diferentes espacios naturales protegidos, como Parques Naturales, Parques Nacionales, Reservas Naturales, etc.

Junio

3. Día Mundial de la Bicicleta. Para fomentar este medio de transporte limpio y sostenible.

5. Día Mundial del Medio Ambiente, para concienciar sobre la relevancia de preservar el entorno.

8. Día Mundial de los Océanos. Dedicado a la protección de los mares.

17. Día Mundial contra la Desertificación y la Sequía.

21. Día del Sol. Destinado a informar sobre los beneficios que obtiene la Humanidad de este astro, especialmente en forma de energía.

24. Día Internacional contra la Contaminación Electromagnética. Para informar sobre los riesgos para la salud de la exposición continua a los campos electromagnéticos procedentes, sobre todo, de líneas de alta tensión.

28. Día Mundial del Árbol. Dedicado a promover el conocimiento de las funciones ambientales de los árboles.

Julio

3. Día Internacional sin Bolsas de Plástico. Destinado a concienciar sobre la necesidad de evitar el uso de estos elementos.

22. Aniversario del primer Parque Nacional de España (Picos de Europa, 1918). Su primera denominación fue la de Parque Nacional de la Montaña de Covadonga y en 1995 se amplió a los Picos de Europa.

26. Día Internacional para la Defensa de los Manglares. Jornada dedicada a ensalzar la relevancia ambiental de estos ecosistemas.

28. Aniversario de la Ley de Costas de España (1988). Una normativa aprobada por unanimidad y que fue clave para la preservación del litoral nacional.

Agosto

6. Aniversario de la bomba sobre Hiroshima (1945).

9. Día Internacional de las Poblaciones Indígenas. Dedicado a concienciar acerca de la situación en que se hallan las comunidades indígenas del planeta, víctimas de la destrucción de sus hábitats.

29. Día Internacional contra los Ensayos Nucleares. Para protestar contra las pruebas de armas atómicas en tiempo de paz.

Septiembre

7. Día Internacional del Aire Limpio. Establecido recientemente por la ONU para concienciar sobre la necesidad de luchar contra la contaminación atmosférica.

16. Día Internacional de Protección de la Capa de Ozono. Destinada a recordar la trascendencia de esta parte de nuestra atmósfera, que aún está recuperándose.

21. Día Internacional de la Paz. Para fomentar la cultura de la paz y contra los conflictos bélicos.

21. Día Internacional contra los Monocultivos de Árboles. Dedicado a concienciar sobre los perjuicios para el ecosistema que suponen las plantaciones industriales.

22. Día Europeo sin Coches. Para estimular la movilidad sostenible y el transporte público.

26. Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares. Jornada para exigir a los gobiernos la total supresión de este tipo de armamentos.

29. Día Internacional contra el Desperdicio Alimentario. Para concienciar sobre el derroche alimentario que se produce en el planeta.

Octubre

Primer fin de semana de octubre. Día Mundial de las Aves. Dedicado a divulgar la importancia de las especies de aves.

19. Aniversario del accidente de Vandellós I (Tarragona, 1989). Se declaró un incendio en la zona de turbinas, calificado como incidente de nivel 3 («incidente importante»), no llegó a emitir radiactividad.

29. Día Mundial por el Decrecimiento. Jornada consagrada a combatir el crecimiento económico galopante que amenaza el bienestar social y al medio ambiente.

Noviembre

13. Accidente del petrolero Prestige (2002). El barco llevaba 77.000 toneladas de petróleo cuando se hundió frente a las costas gallegas. Miles de voluntarios participaron en las tareas de limpieza del litoral.

Viernes siguiente al cuarto jueves de noviembre. Día internacional contra el Consumismo. Jornada sin compras.

20. Declaración de Cabañeros como Parque Nacional (1995). Esta zona de Castilla-La Mancha había sido utilizada como campo de tiro por la aviación militar española.

Diciembre

5. Día Internacional para la Conservación del Suelo. Destinado a concienciar sobre la relevancia de este medio y su adecuada conservación.

11. Día Mundial de las Montañas, sobre la necesidad de preservar estos ecosistemas.

31. Aniversario del embalse de Riaño (León, 1987). Esta obra pública sepultó bajo las aguas un total de nueve pueblos, cuya población fue desalojada a la fuerza y sus viviendas, derribadas.

La ONU pide a los países que cumplan los compromisos para restaurar 1.000 millones de hectáreas de tierra

ONU Programa para el Medio Ambiente

“Ante la triple amenaza del cambio climático, la pérdida de la biodiversidad y la contaminación, el mundo debe cumplir su compromiso de restaurar al menos 1000 millones de hectáreas de tierras degradadas en la próxima década, un área del tamaño de China, aproximadamente. Los países también deben sumar compromisos similares para los océanos, según un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), lanzado junto con el Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de Ecosistemas 2021-2030.

El informe, Únete a la #GeneraciónRestauración: Restauración de ecosistemas para las personas, la naturaleza y el clima, destaca que la humanidad está utilizando alrededor de 1,6 veces la cantidad de servicios que la naturaleza puede proporcionar de manera sostenible. Eso significa que los esfuerzos de conservación por sí solos son insuficientes para evitar el colapso de los ecosistemas y la pérdida de biodiversidad a gran escala. A nivel mundial, el costo de la restauración de la tierra, sin incluir la restauración de los ecosistemas marinos, se estima en al menos US$ 200.000 millones por año de hoy a 2030. El informe destaca que cada dólar que se invierte en restauración genera hasta US$ 30 en beneficios económicos.

Los ecosistemas que requieren una restauración urgente incluyen las tierras de cultivo, los bosques, los pastizales y sabanas, las montañas, las turberas, las zonas urbanas, las aguas dulces y los océanos. Las comunidades que viven en casi 2.000 millones de hectáreas de tierra degradadas incluyen algunas de las más pobres y marginadas del mundo.

“Este informe deja muy claro por qué todos debemos apoyar un esfuerzo global de restauración. Con base en la evidencia científica más reciente, establece el papel crucial que desempeñan los ecosistemas, desde los bosques y las tierras agrícolas hasta los ríos y los océanos, y registra las pérdidas que resultan de una gestión deficiente del planeta”, afirman la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, y el director general de la FAO, QU Dongyu.

“La degradación ya está afectando el bienestar de aproximadamente 3.200 millones de personas, es decir, 40% de la población mundial. Cada año perdemos servicios de los ecosistemas con un valor de más de 10% de nuestra producción económica mundial”, agregan, y enfatizan que “nos esperan ganancias masivas” si revertimos estas tendencias.

La restauración de los ecosistemas es el proceso de detener y revertir la degradación, lo que resulta en aire y agua más limpios, mitigación de las condiciones climáticas extremas, una mejor salud humana y la recuperación de la biodiversidad, incluida una mejor polinización de las plantas. La restauración abarca una amplia gama de prácticas, desde la reforestación hasta el rehumedecimiento de las turberas y la rehabilitación del coral. Contribuye al logro de múltiples Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), incluidos los relacionados con la salud, el agua potable, la paz y la seguridad, y de los objetivos de las tres Convenciones de Río sobre el Clima, la Biodiversidad y la Desertificación.

Las acciones para prevenir, detener y revertir la degradación son necesarias para cumplir con el objetivo del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura global muy por debajo de los 2 ºC. La restauración, si se combina con acciones para detener la conversión de los ecosistemas naturales para otros usos, puede ayudar a evitar 60% de las extinciones de especies proyectadas actualmente. También puede ser muy eficiente para producir múltiples beneficios económicos, sociales y ecológicos al mismo tiempo; por ejemplo, la agrosilvicultura por sí sola tiene el potencial de aumentar la seguridad alimentaria de 1.300 millones de personas, mientras que las inversiones en agricultura, protección de manglares y gestión del agua ayudan a adaptarse al cambio climático, con beneficios alrededor de cuatro veces mayores que la inversión original.

El monitoreo confiable de los esfuerzos de restauración es esencial, tanto para rastrear el progreso como para atraer inversiones públicas y privadas. En apoyo de este esfuerzo, la FAO y el PNUMA también lanzan hoy el Centro Digital para el Decenio de las Naciones Unidas, que incluye el Marco para el Monitoreo de la Restauración de los Ecosistemas. El Marco permite a los países y comunidades medir el progreso de los proyectos de restauración en todos los ecosistemas clave, lo que ayuda a generar pertenencia y confianza en los esfuerzos de restauración. También incorpora la Plataforma de Iniciativas de Restauración de las Tierras Secas, que recopila y analiza datos, comparte lecciones y ayuda en el diseño de proyectos de restauración de estos ecosistemas, y una herramienta interactiva de mapeo geoespacial para evaluar las mejores ubicaciones para la restauración forestal.

La restauración debe involucrar a todas las partes interesadas, incluidos individuos, empresas, asociaciones y gobiernos. Fundamentalmente, debe respetar las necesidades y los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales, e incorporar sus conocimientos, experiencias y capacidades para garantizar que los planes de restauración se implementen y se mantengan.

Acerca del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de Ecosistemas

El Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas 2021-2030 es un llamado a la protección y la reactivación de los ecosistemas en todo el mundo, en beneficio de las personas y la naturaleza. Su objetivo es detener la degradación de los ecosistemas y restaurarlos para lograr objetivos globales. La Asamblea General de las Naciones Unidas ha proclamado el Decenio de las Naciones Unidas, el cual está dirigido por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. El Decenio de las Naciones Unidas está construyendo un movimiento global fuerte y de base amplia para impulsar la restauración y encaminar al mundo hacia un futuro sostenible. Eso incluirá generar un impulso político para la restauración, así como miles de iniciativas sobre el terreno.

Acerca del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente

El PNUMA es la autoridad ambiental líder en el mundo. Proporciona liderazgo y alienta el trabajo conjunto en el cuidado del medio ambiente, inspirando, informando y capacitando a las naciones y a los pueblos para mejorar su calidad de vida sin comprometer la de las futuras generaciones.

Acerca de la FAO

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) es una agencia especializada de las Naciones Unidas que lidera los esfuerzos internacionales para vencer el hambre y transformar los sistemas agroalimentarios, haciéndolos más resilientes, sostenibles e inclusivos. Nuestro objetivo es lograr la seguridad alimentaria para todos y asegurarnos de que las personas tengan acceso regular a suficientes alimentos de calidad para llevar una vida activa y saludable. Con más de 194 miembros, la FAO trabaja en más de 130 países en todo el mundo.”

Matan seis lobos y obtienen 60.000 euros fingiendo daños por el animal

Publicado en “LA VOZ DE ASTURIAS

Han sido detenidos seis asturianos que actuaban en zonas cercanas a Galicia.

“Una publicación del Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas) destapó a un grupo de ganaderos que falseaban daños del lobo en el occidente asturiano. La noticia recogida por la entidad en su página web motivó una investigación a cargo del Seprona de Vegadeo, adscrito a la Comandancia de Oviedo. La operación transcurrió bajo las órdenes del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Castropol, se desarrolló durante casi dos años y culminó con la detención de seis ganaderos asturianos, acusados de cobrar más de 60.000 euros de fondos públicos de la administración asturiana. Asimismo, se demostró que habían matado a seis lobos que formaban parte de una manada compartida entre Asturias y Galicia.

En noviembre del 2020, un veterinario de Asturias denunció en el juzgado de Castropol prácticas irregulares de ganaderos que comunicaban supuestos ataques sufridos por caballos y cuyo causante, apuntaban, era el lobo. Sin embargo, la investigación demostró que eran falsos y que los denunciantes tenían un modus operandi muy determinado: separaban a los potros de sus madres para después abandonarlos en el monte, conseguir que los cánidos los atacasen y cobrar así una subvención que podía alcanzar los 900 euros por ejemplar. Esto se traduce en un beneficio de entre 600 y 700 por res, ya que el precio de la misma es de entre 150 y 300 euros. Desde Fapas aseguran que algunos de los animales dejados en el monte fueron comprados en Galicia, al ser los ejemplares más económicos.

El veterinario asturiano también denunció que los ganaderos cebaban a los lobos para que así se acercaran a las ganaderías. Esto motivó que el juzgado abriese una investigación a cargo del Seprona.

El proceder de los encausados en el marco de esta operación, bautizada como Colmillo Blanco, era atraer lobos hasta la zona en la que situaban los potros mediante cebaderos. En total, son más de 170 los caballos muertos y vinculados con la causa entre los años 2019 y 2020. En algunos casos, los ganaderos falsearon la documentación para cobrar una doble subvención, fingiendo la muerte del mismo animal dos veces en seis meses.

Los agentes hicieron diversos registros domiciliarios e intervinieron armas y teléfonos móviles. La investigación permitió demostrar que los seis implicados, todos ellos ganaderos del occidente asturiano, estafaron más de 60.000 euros por falsos ataques del lobo. Están acusados de delitos continuados de estafa, maltrato animal, contra la fauna, denuncia falsa y encubrimiento.

Apaleamiento de los animales

Pasado un tiempo desde que comenzaron los tejemanejes, los lobos empezaron a permanecer en zonas próximas a las ganaderías, y cuando acababan con los potros continuaban atacando al ganado vacuno. Fue entonces cuando los ganaderos decidieron deshacerse de los cánidos atrayéndolos con cebos artesanales que podrían contener sustancias para anestesiarlos. Posteriormente, los mataron a palos y los dejaron al lado de la carretera para desviar la atención y fingir que se producían atropellos accidentales.

En el caso también están imputados por prevaricación tres guardias del Medio Natural del Principado de Asturias por firmar expedientes de daños del lobo sin pruebas que confirmasen que eran cometidos por el cánido. Por el mismo motivo figura como investigado el jefe de servicio de Caza y Pesca del Medio Natural del Principado, por conceder a los detenidos subvenciones procedentes de fondos públicos sin pruebas suficientes, cuyo valor superó los 30.000 euros.

Asociaciones asturianas denuncian prácticas similares desde hace años

Desde Fapas plantean personarse como acusación popular en el caso, algo que ya ha confirmado la Asociación Nacional Animales con Derechos y Libertad (Anadel), que también denunció los hechos ante el Seprona y reconoce la labor de los agentes en esta investigación, así como el de la jueza. Desde la entidad explican que la Oficina Comarcal Agraria del Principado de Asturias se negó a facilitar los daños del lobo y que fue necesaria una orden judicial para que los investigadores pudiesen acceder a los mismos. «En Asturias la administración no investiga el fraude, lo normaliza. Hay una política de ganaderos sí y lobos no. Esta no es la primera operación con ganaderos investigados y nosotros denunciamos la falta de verificación de daños del lobo. El malo no es el animal, son los políticos incompetentes, por lo que pedimos dimisiones de las personas implicadas directa o indirectamente en este caso», recalcan.

La investigación del Seprona se prolongó durante dos años, aunque las asociaciones explican que prácticas como estas se suceden en Asturias desde hace años.

La jueza que lleva la investigación, que aún está en fase de instrucción, investiga también un posible chivatazo dentro de la operación por parte de un agente de la Guardia Civil.

Los primeros resultados de esta investigación salen a la luz en medio del gran debate que ha suscitado la decisión del Ministerio para la Transición Ecológica de elevar la protección del lobo en España.”

“Aún estamos a tiempo”, el mensaje optimista de Sir David Attenborough a sus 95 años

Publicado en “TELVA

El científico y divulgador Sir David Attenborough, que tiene más seguidores en Instagram que Jennifer Aniston, ha dedicado toda su vida a defender la naturaleza. Ahora publica sus memorias, Una vida en nuestro planeta, a la vez que sus últimos documentales triunfan en Netflix y Movistar+.

“”He disfrutado de una vida extraordinaria. Pero solo ahora aprecio lo extraordinaria que ha sido”, reflexiona Sir David Attenborough en Una vida en nuestro planeta. Mi testimonio y una visión para el futuro (Editorial Crítica).

Sus documentales de naturaleza son una referencia desde los años 60 y, a día de hoy, los más vistos en las plataformas digitales. En Netflix acaba de estrenarse Una vida en nuestro planeta, donde narra su vida; y en Movistar+, La gran aventura de David Attenborough,David Attenborough: una vida extraordinaria y Curiosidades de la naturaleza con David Attenborough. Varias generaciones hemos descubierto la fascinante vida del planeta tierra gracias a este extraordinario documentalista que comenzó a coleccionar fósiles, rocas y otros especímenes naturales en su infancia.

“Me ha sido concedida la suerte de dedicar mi vida a explorar los espacios abiertos y salvajes de nuestro planeta, y a realizar películas sobre las criaturas que lo habitan -escribe Attenborough en el prólogo de Una vida en nuestro planeta. Mi testimonio y una visión para el futuro-. Para hacerlo he viajado por todo el globo. He podido tomar personalmente el pulso del universo viviente, he contemplado su enorme variedad y sus maravillas, y he sido testigo de sus mayores espectáculos y de sus más apasionantes dramas…”.

A continuación, puedes leer los mejores fragmentos de su testimonio, en el que asegura desde sus vivencias que los seres humanos aún estamos a tiempo de restaurar los daños que hemos causado al mundo que hemos heredado. “Todo lo que se necesita es voluntad de realizarlo”, afirma.

“CON O SIN NOSOTROS, EL MUNDO SALVAJE SE RECUPERARÁ Y VOLVERÁ A IMPONERSE”

“Desde muy pequeño quedé convencido de que el conocimiento más importante era el que alcanzaba a proporcionar una idea clara del funcionamiento del mundo natural. Lo que me interesaba no eran las leyes inventadas por los seres humanos, sino los principios que regían la existencia de los animales y las plantas”.

“La devastadora escala de la catástrofe que hoy predicen los datos de la corriente principal de las ciencias ambientales es el resultado directo del trato que actualmente dispensamos al planeta. A partir de la década de 1950, tras la Segunda Guerra Mundial, nuestra especie entró en una fase a la que se ha dado el nombre de Gran aceleración. […] Este crecimiento desbocado no es más que el perfil de la existencia contemporánea, el modelo universal del período histórico del que he sido testigo ocular en el conjunto del planeta: la gran explicación que subyace a todos los cambios que señalo. Mi testimonio es un relato en primera persona de lo sucedido en la Gran aceleración”.

“Todavía estamos a tiempo de introducir cambios, de modular nuestro impacto, de cambiar el rumbo de nuestro desarrollo y de volver a ser una especie en armonía con la naturaleza. Todo cuanto se necesita es la voluntad de hacerlo. Las próximas décadas van a suponer la última oportunidad de construir un hogar estable para nuestra especie y de reconstituir el variado, saludable y maravilloso mundo que heredamos de nuestros lejanos antepasados. Nos jugamos nuestro futuro en el planeta, el único lugar del universo en el que existe vida, hasta donde nos es dado saber”.

“En los cuatro mil millones de años transcurridos desde el comienzo de la vida en la Tierra, ha habido cinco de estas extinciones masivas. En cada una de esas ocasiones, la naturaleza se ha derrumbado, dejando simplemente el número de supervivientes justo para volver a poner en marcha el proceso”.

“Hablamos muy a menudo de salvar al planeta, pero lo cierto es que si hemos de hacer todas esas cosas es para salvarnos a nosotros mismos. Con o sin nosotros, el mundo salvaje se recuperará y volverá a imponerse”.

LO QUE NOS RESERVA EL PORVENIR

“Si seguimos manteniendo el tipo de vida que llevamos actualmente, me inquieta pensar en lo que se vean obligados a referir quienes deban dar testimonio de lo sucedido en los próximos noventa años. Los últimos datos científicos sugieren que el mundo vivo lleva camino de experimentar un vuelco que acabe por desmoronarlo. […] Todas las realidades que hasta ahora hemos juzgado fiables -la totalidad de los servicios que el medio ambiente de la Tierra nos ha procurado siempre de manera gratuita- podrían empezar a fallar o a desaparecer por completo”.

“Nuestro crecimiento acelerado no puede perdurar eternamente: las fotografías de la cápsula Apolo a las que me he referido antes muestran claramente que la Tierra es un sistema tan cerrado como el de la colonia bacteriana del disco sellado de la placa de Petri. Necesitamos saber con la máxima urgencia cuántos abusos puede seguir encajando el planeta”.

“En el momento presente, nuestras actividades están llevando a la Tierra al borde del fallo. Ya hemos superado el umbral de cuatro de los nueve límites. Estamos contaminando el planeta con un exceso de fertilizantes, alterando gravemente los ciclos del fósforo y el nitrógeno. Estamos transformando a velocidad excesiva los hábitats naturales terrestres (como los bosques, las praderas y los humedales) en tierras de cultivo. Estamos calentando el globo a un ritmo excesivo, arrojando dióxido de carbono a la atmósfera a una velocidad que rebasa todo lo que ha conocido la Tierra a lo largo de su historia. La pérdida de la biodiversidad que estamos provocando es más de cien veces superior a la media, y solo puede compararse con lo que indican los registros fósiles durante los procesos de extinción masiva”.

“Mediante una constante serie de ajustes, reacciones y mejoras, la comunidad del bosque tropical amazónico puede prosperar ininterrumpidamente durante decenas de millones de años sin exigir nuevas materias primas ni recursos naturales a la Tierra. Es el lugar con mayor biodiversidad del planeta -el más próspero de todos los empeños actuales de la vida-, pero no necesita ningún aumento de su crecimiento neto. Ha alcanzado el punto de maduración preciso para poder perdurar, sencillamente. En la actualidad, el género humano parece no tener la menor voluntad de alcanzar la meseta de esa maduración”.

«Pero, a fin de cuentas, el crecimiento, aunque sea verde, sigue siendo un crecimiento. ¿Podrá alguna vez la humanidad superar la fase de expansión, madurar y asentarse en una meseta? ¿Podrían convertirse las sociedades, tras esa sexta ola de innovación, en una realidad como la del Amazonas? Es decir, ¿lograrán los seres humanos prosperar, depurar y mejorar la sostenibilidad a largo plazo sin crecer?”.”

La cuna del bisonte europeo

Publicado en “HOY

El mayor bosque virgen del continente, entre Polonia y Bielorrusia, da cobijo a 1.100 ejemplares de estos colosos, que estuvieron a punto de desaparecer el siglo pasado.

“Las espesuras de los bosques de Bialowieza ocultan la población más grande del mundo de bisonte europeo, algo más de un millar de ejemplares que se reparten en manadas dispersas por un inmenso territorio que se extiende entre Polonia y Bielorrusia. En ese hábitat natural de cien mil hectáreas, considerado el mayor bosque virgen del continente, hoy pastan en libertad los descendientes de aquellos imponentes rumiantes que durante milenios camparon a sus anchas por toda Europa hasta quedar al borde de la extinción en la Primera Guerra Mundial.

Aquel conflicto arrasó el territorio de pasto de los bisontes europeos (Bison bonasus), pero bastante peor fue su caza masiva para alimentar a las tropas y paliar la terrible hambruna de las gentes de la zona con la abundante carne que proporcionaban estos enormes mamíferos, los mayores del continente. Las circunstancias, claro, eran las que eran y nadie movió un dedo para proteger a las bestias de aquella concienzuda masacre, que en cierto modo recuerda a lo sucedido en el siglo XIX con los bisontes americanos (Bison bison) cuando treinta millones de ejemplares desaparecieron de las grandes llanuras de América del Norte. La aniquilación fue tan brutal que, en 1919, poco antes de terminar la Gran Guerra, fue abatido de un tiro y desollado el último de los bisontes salvajes de Bialowieza. En toda Europa sólo quedó una docena de ejemplares en cautividad en tres zoológicos.

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Ese fue el revulsivo que dio origen, cuatro años después, al Centro de Conservación del Bisonte Europeo, «el primer intento de conservación de una especie en la historia de la humanidad», como resalta el veterinario asturiano Fernando Morán, de 48 años y director en España de esta asociación. Los esfuerzos por recuperar la pureza del Bison bonasus (los nazis lo cruzaron con el americano, algo más grande, buscando variabilidad genética) tardaron años en dar sus frutos. Finalmente, los primeros bisontes europeos fueron reintroducidos en 1952 en el bosque de Bialowieza, el emblemático lugar donde había desaparecido el último ejemplar en libertad. Fueron dos, una pareja de la que hoy, 67 años después, proceden los siete mil bisontes que tenemos en todo el mundo, la mayoría de ellos en Europa y 124 en España.

Los primeros descendientes de los bisontes de Bialowieza llegaron a España en 2010

Bialowieza se ha erigido como un santuario para este animal rodeado de mística y belleza. Convertido el lugar en Reserva de la Biosfera y declarado Patrimonio Mundial de la Unesco, el bosque goza de la máxima protección medioambiental. La mano del hombre se cargó su ecosistema, pero esa misma mano obró el milagro de recuperar la especie. Allí se han adaptado perfectamente, allí viven y se reproducen y, gracias a aquel decidido paso, hoy ya se pueden contemplar en muchos otros países. «Yo siempre digo que no es igual ver una sardina que una ballena, pues lo mismo sucede cuando estás cara a cara con un bisonte; sencillamente te desarma, te quedas pasmado», ilustra Morán, que estos días asiste al Congreso Anual del Bisonte Europeo, que precisamente se celebra en el pueblo polaco que da nombre al bosque de Bialowieza. Hay representantes de 30 países y el asturiano, uno de los mayores expertos en bisontes, es el único español.

«Los nuestros también proceden de Bialowieza, pero tenías que verlos cuando llegaron; ahora ya están más repuestos, pero en el viaje, que duró cuatro días, perdieron el 20% de su volumen», apunta Jesús González, minero jubilado y desde hace casi 25 años alcalde de San Cebrián de Mudá, en la Montaña Palentina, donde existe una pequeña reserva (unas veinte hectáreas) de bisonte europeo formada por 16 cabezas. Los machos adultos alcanzan los tres metros de largo, dos de altura y una tonelada de peso, y las hembras, entre 600 y 700 kilos.

A diferencia de Bialowieza, los bisontes ‘españoles’, con la mismas barbas patriarcales y la apariencia de tótem prehistórico que sus ‘hermanos’ eslavos, son perfectamente visibles, de lo que pueden dar fe los más de siete mil visitantes que se han acercado a San Cebrián de Mudá en lo que va de año, lo que ha revitalizado este pueblo del norte de Palencia de apenas 170 almas. Los primeros ‘bison bonasus’ llegaron el 6 de junio de 2010 procedentes de los bosques polacos. Ese mismo año vio la luz ‘Cypres’, el primer bisonte nacido en España ¡después de mil años! Ahora, además de en Palencia, los tenemos en reservas en León, Asturias, Burgos, Segovia, Valencia y Lérida, al margen de los existentes en los zoos.

Mejor en invierno

Bialowieza concentra la mayor población de bisontes del mundo, pero nadie garantiza que puedas observarlos en libertad. No es sólo por la inmensidad de aquel espacio, sino porque se sienten más protegidos entre la foresta, adentrando sus corpachones en una selva de agua y vegetación que los oculta incluso a los ojos de los guardas más avezados. Si hay que apostar por una estación, es preferible el invierno, cuando la seguridad del bosque no es suficiente ante el manto de nieve que lo cubre todo, una helada barrera que separa a sus peludos pobladores de su dieta: 30 kilos diarios de hierbas y plantas de hasta 130 especies diferentes (incluyendo ramas, hojas, tallos, matorrales y cortezas de tronco), un abono formidable allá por donde estos gigantes posan sus pezuñas. Dada la escasez de alimento en los meses más fríos (las temperaturas se desploman por debajo de los -10), el parque proporciona fardos de pasto en una serie de comederos en torno a los cuales los bisontes se concentran al amanecer en manadas de 20 a 50 individuos. Entonces, si la niebla lo permite, se les puede ver en toda su inmensidad. Aún así el aviso no deja lugar a dudas: el visitante sólo va a tener la posibilidad de ver bisontes; nunca la certeza, así que paciencia.

Mucho más dañina que la barrera helada de la nieve es la valla metálica que parte en dos el hogar natural del bisonte. Se trata de la alambrada de espinos de cuatro metros de altura que delimita la frontera entre Polonia y Bielorrusia dividiendo el bosque e impidiendo el libre tránsito de los mamíferos, ajenos a la geopolítica que sacudió las hechuras de ambos territorios tras finalizar la Segunda Guerra Mundial. Y no terminan ahí los agravios a los sufridos herbívoros. Hace tres años, el Gobierno polaco, a manos del ultraconservador Ley y Justicia (PiS), llevó a cabo una tala masiva de árboles con el argumento de hacer frente a una plaga de escarabajos que afectaba a los troncos de los abetos. Científicos y ecologistas, respaldados por el Parlamento europeo y la propia Comisión, llevaron el asunto al Tribunal de Justicia de la UE, que en 2017 ordenó a Polonia detener la tala.

Aunque el bisonte es el más emblemático de sus pobladores, la riqueza faunística de la zona incluye ocho mil especies de invertebrados, 120 de aves y 52 de mamíferos, entre ellos lobos grises, linces boreales, zorros, gatos monteses, alces, ciervos, corzos, caballos salvajes, jabalíes, tejones, nutrias y castores. Los animales se desplazan libremente por todo el parque nacional polaco, de unas 67.000 hectáreas, incluyendo una zona completamente vedada al turismo y que prácticamente está virgen. Se trata de un área de apenas 500 hectáreas que conforman el bosque primitivo, donde la intervención humana es mínima. Por eso Bialowieza, la joya de la naturaleza polaca, recibe el título del ‘Ultimo bosque virgen de Europa’. Aunque realmente por lo que es conocido en todo el mundo es por esos fascinantes pobladores de aspecto arcaico que nos evocan remotísimos tiempos.

El bosque de Bialowieza, en la frontera nororiental de Polonia con Bielorrusia, se encuentra a unos 250 kilómetros de Varsovia, unas tres horas y media en coche desde la capital polaca.

El bosque abarca unas 100.000 hectáreas, de las que 67.000 se encuentran en Polonia y el resto en Bielorrusia. Dentro del parque hay un reducido enclave de 500 hectáreas de bosque prácticamente virgen.

Es el número aproximado de bisontes que pueblan el bosque, más de la mitad en la parte polaca. De Bialowieza han salido los ejemplares repartidos en varias reservas del continente, entre ellos los 124 que hay en España.

El bisonte europeo figura en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, la mayor organización medioambiental del mundo. Se encuentra en la categoría de especie vulnerable. En total hay 7.600 en toda Europa. Viven entre 20 y 30 años.

El bisonte pobló las praderas europeas durante siglos. Los ejemplares se contaban por millones. Fue un animal totémico como lo demuestran las pinturas rupestres de las cuevas de Altamira, donde nuestros antepasados ya los dibujaron en sus paredes.”

Encuentran una tortuga en Galápagos que se creía extinguida hace más de cien años

Publicado en “Diario EL MUNDO

Las poblaciones de tortugas gigantes de Galápagos fueron devastadas en el siglo XIX debido a la explotación por balleneros y bucaneros, aunque también pudieron ser afectadas por erupciones volcánicas.

“La Dirección del Parque Nacional Galápagos (PNG) anunció este martes el hallazgo de una tortuga que se creía extinguida hace más de cien años y que podría tener parientes en la Isla Fernandina, la más occidental del archipiélago ecuatoriano.

El director del PNG, Danny Rueda, declaró que el hallazgo ofrece a la comunidad científica internacional la gran posibilidad de restaurar la colonia de tortugas de Galápagos, sólo existentes en este archipiélago, también conocido como “Las islas encantadas”.

“Estamos planificando una gran expedición en el segundo semestre de este año” a la Isla Fernandina, donde se han encontrado muestras de excrementos de tortugas, lo que abriga la esperanza de la existencia de otros individuos de la especie hallada, explicó.

El objetivo, en caso de encontrar otros individuos, sería someter a estudios para confirmar la especie, y en caso de ser compatible pensar en un programa para repoblar Fernandina con su variedad de tortugas.

De su lado, el Ministerio de Ambiente de Ecuador indicó en un comunicado que hace dos años, investigadores del PNG, entidad adscrita a esa cartera de Estado, y Galapagos Conservancy encontraron una tortuga gigante hembra adulta en la isla Fernandina.

Agregó que la Universidad estadounidense de Yale realizó estudios genéticos y la respectiva comparación del ADN con otro espécimen extraído de esa misma isla en 1906, por lo que se determinó que pertenecía a la especie “Chelonoidis phantasticus”, considerada extinta hace más de un siglo.

Washington Tapia, director de Galapagos Conservancy, explicó a Efe que la tortuga fue hallada en 2019 y trasladada al Centro de Crianza de Tortugas Gigantes, que el PNG tiene en la Isla Santa Cruz, en el centro del archipiélago.

Tapia contó que “Fernanda“, como le dicen a la tortuga hallada en Fernandina, tenía poco peso cuando fue encontrada en su hábitat, pero que ya en el proceso de cautiverio ha ganado volumen y se encuentra bien de salud.

Además, dijo que hay mucha esperanza de encontrar otro individuo de la especie “phantasticus”, porque ello supondrá que se pueda iniciar un programa de crianza en cautiverio para repoblar la isla de origen.

“Fernanda” es una tortuga vieja, de entre sesenta, ochenta o “cien años, quizá”, ya que es muy difícil calcular la edad de un quelonio, explicó Tapia y precisó que no es tan grande como otras que habitan en el archipiélago.

Según el experto, la tortuga hallada “mide apenas 54 centímetros el carapacho, lo cual es un tamaño pequeño, en comparación a las más grandes que pueden llegar a medir más de 1,5 metros de longitud”.

James Gibbs, vicepresidente de Ciencia y Conservación de la misma ONG aseguró que “uno de los mayores misterios de Galápagos ha sido la tortuga gigante de la isla Fernandina. El redescubrimiento de esta especie perdida puede haber ocurrido justo a tiempo para salvarla”.

“Ahora necesitamos con urgencia completar la búsqueda para encontrar otras tortugas”, añadió Gibbs.

Según un comunicado del Ministerio de Ambiente, en 1906 una expedición de la Academia de Ciencias de California había encontrado una tortuga macho de la misma especie.

Las poblaciones de tortugas gigantes de Galápagos fueron devastadas en el siglo XIX debido a la explotación por balleneros y bucaneros, aunque también pudieron ser afectadas por erupciones volcánicas.

Las islas Galápagos, situadas en el océano Pacífico a unos mil kilómetros al oeste de las costas continentales de Ecuador, fueron declaradas en 1978 como Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco, gracias a su rica biodiversidad terrestre y marina, donde habitan muchas especies únicas en el mundo.

Este archipiélago, cuyo nombre se debe a las tortugas gigantes que la habitan, está formado por 13 islas grandes, 6 menores y 42 islotes, y es considerado un laboratorio natural que permitió al científico inglés Charles Darwin desarrollar su teoría sobre la evolución y selección natural de las especies.”

Ya hay 150 bisontes en España y el último acaba de nacer en Jaén

Publicado en “Verde y Azul – DIARIO INFORMACION

“El bisonte europeo, que habitó en la Península Ibérica hasta hace 10.000 años, cuenta ya con 150 ejemplares en España, donde sin embargo la legislación no los contempla como fauna silvestre. Ahora ha nacido el primer ejemplar en Andalucía, procedente de una manada de bisontes traída desde Polonia. Más de 50.000 firmas piden al Gobierno que dé carta de naturaleza a esta especie en España.

La Sierra de Andújar (Jaén) ha acogido el nacimiento en semilibertad del primer bisonte europeo andaluz. Ha visto la luz en una finca privada de más de 1.000 hectáreas situada en El Encinarejo, donde se está llevando a cabo un proyecto de conservación asociado a una investigación liderada por la iniciativa privada. En dicha finca se está apostando por una gestión natural del espacio integrando conservación con usos sostenibles del espacio como el ecoturismo o la caza.

De esta forma, conviven ciervos y gamos, conejos, perdices, linces, águilas imperiales y una representación de la fauna de la pradera a la que en noviembre de 2020 se le unió un grupo de 18 bisontes llegados desde Polonia, doce hembras y seis machos.

Precisamente, una de esas hembras, que ya llegó preñada, es la que ha dado a luz al primer bisonte europeo nacido en semilibertad en Andalucía (en la foto principal de esta noticia), según ha indicado a Europa Press uno de los responsables del proyecto y del Centro de Conservación en España del bisonte europeo, Fernando Morán.

El nacimiento se ha producido en lo más recóndito del bosque, un lugar alejado de todo y donde la madre se mantuvo apartada varios días de la manada. El nuevo ejemplar macho, con poco más de una semana de vida pesa más de 30 kilos y ya, junto a su madre, ha iniciado el acercamiento al resto de la manada.

Los humanos también le protegen ahora. La propiedad de la finca ha organizado un acceso alternativo a la vía pecuaria que pasa junto a la finca para que no se altere de forma brusca su mundo y además lo vigilan desde una distancia prudencial, asegurándose que todo va bien. Las primeras semanas son críticas para ser aceptado por el resto de los bisontes.

Según Morán, el nuevo ejemplar nacido en Andújar simboliza el resultado del esfuerzo y trabajo de muchos por hacer realidad este proyecto y es un paso más en la conservación mundial de esta especie, que se desarrolla en toda Europa y España con fuerza y de forma privada, sin ayuda oficial.

El Gobierno de Polonia a través del Polish State Forest preparó en otoño de 2020 una manada de ejemplares seleccionados por su genética para aportar la máxima variabilidad al proyecto que se iba a iniciar en Andújar. De hecho, con los ejemplares que se seleccionaron se espera que no se necesite variables sanguíneas nuevas en un periodo de entre cinco y seis años.

Desde su llegada se está realizando un seguimiento intensivo de la adaptación de la especie a la Sierra de Andújar y viceversa. Cámaras de foto-trampeo, GPS, estudio de uso del hábitat por drones y muchas horas de observación para conocer la interacción del bisonte europeo con encinas, linces, buitre negro, águila imperial.

Se espera que el bisonte mejore los procesos naturales de la dehesa mientras tiene la oportunidad de vivir en un área lo suficientemente grande como para desarrollar su propia biología de forma natural. Además, se pretende contribuir a la conservación de ese herbívoro y la posibilidad de que se aleje un poco más de la extinción.

En el conjunto de Europa, sus poblaciones parecen estar saliendo del peligro de extinción al que se enfrentaban. Hoy el bisonte europeo ve crecer sus números gracias a programas de conservación. La especie cuenta ahora con 8.400 ejemplares, frente a los 50 que había hace un siglo en todo el continente.

150 en España y 50.000 firmas para apoyarlos

En la actualidad hay 150 bisontes en España, de los cuales 10 nacieron en 2020. Los ejemplares están repartidos entre parques zoológicos y núcleos zoológicos de diversa entidad, algunos con cientos de hectáreas a su disposición.

Aún no hay legislación para que puedan ser fauna salvaje en libertad en España, aunque este año más de 50.000 mil personas han apoyado y solicitado al Ministerio de Transición Ecológica que se ampare legalmente a este animal según la normativa europea Red Natura 2000.

La siguiente prueba de fuego de los bisontes en Andújar será afrontar su primer verano, con temperaturas que superan ampliamente los 40 grados. Según Morán, no tendría que haber problema, puesto que ya se ha llevado a cabo una experiencia similar en Extremadura y las altas temperaturas no afectaron a la manada.

Se cumplen ya siete meses de la llegada de los bisontes a Andújar y la respuesta está siendo «buena». Según Morán, los animales se han adaptado al medio, pero también el medio está respondiendo de forma adecuada a estos grandes herbívoros que ya habitaron la península ibérica durante 1,2 millones de años, de hecho la península, según Morán, fue su «reservorio durante todas las glaciaciones».

No obstante, los últimos fósiles apuntan a que aún seguían aquí hace más de 10.000 años. De hecho, las pinturas rupestres dan fe de ello. Ahora, con el nacimiento de esta cría se da un paso más en la introducción del bisonte en la península.

El proyecto de Andújar es el de mayor extensión, aunque ya se está trabajando en nuevos enclaves en Andalucía para poder replicar esta experiencia y aumentar de este modo el número de ejemplares de bisontes en España.”

El bisonte ha vuelto

Publicado en “El Salto

“Dejaron de pisar la península hace unos pocos miles de años y casi desaparecen para siempre a principios del siglo XX. Hoy, el bisonte europeo no solo se está recuperando en el viejo mundo. Un puñado de intrépidos se ha empeñado, a pesar de las trabas, en que el mayor mamífero terrestre del continente vuelva a habitar las tierras ibéricas.

“Vamos, preparad las cámaras, los objetivos y todo lo que tengáis”. A unos 300 metros, once formas oscuras comienzan a hacerse nítidas a medida que trotan hacia el grupo de intrusos humanos. Una advertencia: “Un tercio del cuerpo dentro del coche, dejad las puertas abiertas y cuando yo os diga, entráis”. Mirada entre cámara y fotógrafo mezcla de expectación y adrenalina; redactor protegido tras el 4×4. Estamos en los dominios de Samui Kaypi —aunque es polaco tiene nombre americano, significa “ven aquí” en quechua— y, a pesar de que la manada que lidera este bisonte europeo de más de una tonelada es pacífica, toda precaución es poca dentro del cercado.

Quien da las órdenes en el interior de la finca Los Porretales, en Lastras de Cuéllar (Segovia), y atrae a los animales con una “golosina” en forma de tacos de pienso es José Tovar, empresario dedicado al turismo activo y de naturaleza en el entorno de las Hoces del Duratón. Es uno de los protagonistas de una historia en la que se mezcla un peculiar elenco de personas ligadas al mundo de la ganadería, el turismo, la ecología, la paleontología, la genética y la biología. Un grupo en el que se encuentran desde el alcalde de la montaña palentina que se resistió a la muerte de su pueblo tras el cierre de la mina de carbón y montó una reserva natural, hasta el científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que quiso echar una mano para recuperar una especie casi extinta. Del ganadero al que le encantaban las bestias al promotor rural de un parque paleontológico que pretende recrear, con seres vivos y junto al yacimiento de Atapuerca, el hábitat ibérico anterior al neolítico.

En 1923 solo quedaba medio centenar de ejemplares, pero un programa de conservación en Polonia, donde este animal es considerado icono nacional, lo salvó de la extinción

Entre todos han conseguido que, en apenas diez años, el número de ejemplares de bisonte europeo (Bison bonasus) en España pase de 22, todos ellos en zoos, a más de 150, la mayoría en una quincena de fincas en semilibertad. Es un éxito sin paliativos que ha contribuido a la recuperación de una especie de la que en los años 20 del siglo XX apenas quedaban medio centenar de ejemplares en todo el continente y de la que hoy en día hay unos 8.300.

Todas y cada una de estas personas han tratado con quien empezó, y apuntaló, esta odisea: Fernando Morán, un veterinario asturiano que, fruto de un encuentro fortuito, acabó siendo uno de los mayores especialistas en bisonte europeo de la de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, además de fundador de la Asociación Centro de Conservación del Bisonte Europeo en España.

“Hay doce genéticas fundadoras”, relata Morán, lo que significa que los más de 8.000 bisontes actuales proceden solo de doce individuos.

Fue en el año 2007 en una visita al zoo de Santillana del Mar. Un macho de un animal que apenas conocía se acercó a la valla en la que Morán estaba apoyado. “A ver este qué quiere, me dije, y de repente sacó la cabeza y me dio, más que un golpe, un toque”, relata. Cuando se levantó del suelo vio el cartel en el que se decía que esa bestia estaba en peligro de extinción. Fue amor a primer contacto en una localidad donde la silueta de este animal está en todas partes en forma de imágenes y logotipos, dada la cercanía de la cueva de Altamira y sus pinturas rupestres con decenas de bisontes dibujados. Hoy, Morán coordina, a través de la Asociación, la población de estos animales en España, un grupo que necesita de especiales cuidados para perpetuarse debido a la escasa variabilidad genética.

Doce fundadores

En 1919 caía bajo el fuego de un fusil el último bisonte europeo en libertad en el bosque de Bialowieza, uno de los últimos espacios primigenios que quedan en el continente, entre Polonia y Bielorrusia. Ocho años más tarde le ocurría lo mismo a la subespecie de las montañas del Cáucaso. La húngara ya había desaparecido a finales del XVIII. “El bisonte europeo estuvo a punto de extinguirse. Fue cazado hasta la extenuación y la destrucción de sus hábitats. En Europa derivó en que quedasen a principios del siglo pasado un puñado de animales en zoológicos”, explica Jorge Cassinello, investigador de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA) del CSIC y especialista en ungulados (mamíferos con pezuña). En concreto, en 1923 solo quedaba medio centenar, pero un programa de conservación en Polonia, donde este animal es considerado icono nacional, lo salvó de la extinción, aunque no sin problemas.

Para Joge Cassinello, una reintroducción del bisonte podría ayudar a recuperar los pastos naturales y echar una mano en uno de los retos actuales de la humanidad: la crisis de biodiversidad

“Hay doce genéticas fundadoras”, relata Morán, lo que significa que los más de 8.000 bisontes actuales proceden solo de doce individuos. “La especie del Cáucaso, de la que quedaba un solo macho, se cruzó con cuatro hembras, y de la polaca quedaban tres machos que se cruzaron con cuatro hembras. Así, tenemos dos líneas genéticas que no se han mezclado durante el tiempo para no perder variabilidad genética: 4.000 son de una línea genética y 4.000 de otra”, explica el especialista.

Una muestra tan escasa hace necesario que se trabaje con toda la población como si fuese una, con el máximo control, aunque los grupos estén repartidos por el continente: todos los ejemplares están registrados en un libro de pedigree de la especie a nivel europeo. La movilidad entre proyectos es una constante y la coordinación una necesidad. Como indica Jesús González, presidente de la Reserva Bisonte Europeo y alcalde de San Cebrián de Mudá (Palencia), “los machos no crían con sus hijas, así que hay que cambiar machos con otros proyectos para distanciar la familiaridad”.

El objetivo siempre es buscar la mayor variabilidad, pues una genética pobre puede acabar con toda una población si esta es sensible a una enfermedad. De hecho, al respecto de la variabilidad genética, la presencia de bisonte en la península es clave. Por un lado, expone Morán, “tendríamos un reservorio de animales en caso de que pasase algo en otros lugares”. Por otro, un clima y unas condiciones relativamente diferentes suponen una futura mejora genética, ya que esta “es el resultado de la herencia y la adaptación al medio” y, tras varias generaciones, los animales criados en España tendrán algunas características distintas a sus primos del centro y el este europeo.

“La idea que teníamos era recuperar el bisonte como agente repoblador”, cuenta el alcalde de San Cebrían de Mudá

El de San Cebrián de Mudá, en plena montaña palentina, puede presumir de ser el primer proyecto que trajo Bison bonasus en semilibertad a España. Con dos parcelas de 29 y 200 hectáreas dedicadas al bisonte, hoy cuentan con 16 animales y desde 2010 han tenido una docena de crías, aunque solo la mitad ha sobrevivido. El cierre en 1990 de lo que había dado de comer al pueblo durante más de un siglo, la mina de carbón, supuso un rápido proceso de despoblación. De los 300 habitantes de 1990 se pasó a los 168 actuales. Había que hacer algo.

“La idea que teníamos era recuperar el bisonte como agente repoblador”, cuenta el alcalde. “Partimos de la idea de tener una microeconomía, un actividad socioeconómica para poder sujetar a la gente, que daría como resultado el aprovechamiento de los recursos”, continúa. “Necesitábamos un empoderamiento de lo público, del común, y trabajamos durante ocho años en esa línea”.

Así nacieron la Reserva y Centro de Interpretación del Bisonte Europeo Bison Bonasusy el Parque Cuaternario, situado en el vecino San Martín de Perapertu, donde no solo hay bisontes, sino otros animales en peligro de extinción como los caballos de przewalski, descendientes de los primeros equinos domesticados hace más de 5.000 años. Con más de 8.000 visitantes en 2019, el proyecto, el único de carácter público de los quince espacios con bisontes en semilibertad de España, implica cinco puestos de trabajo directos y un revulsivo turístico para la zona.

Los huesos perdidos

El palentino es la excepción en cuanto a tipología de proyectos. La abrumadora mayoría son privados y ninguno cuenta con ayudas o apenas respaldo oficial. La razón de por qué España no cuenta con un proyecto estatal y público para la recuperación y reintegración de un animal que aparece en las cuevas de Altamira, al estilo de los proyectos Life de los que sí se beneficia, por ejemplo, el lince ibérico, puede resultar llamativa, además de llevar aparejada toda una polémica. Resulta que el bisonte que aparece en la pinturas rupestres cántabras no es un Bison bonasus, sino su antepasado, el bisonte estepario (Bison priscus). Y, como explica Cassinello, “no se ha acreditado su presencia ni en tiempos históricos ni durante el neolítico”.

Mientras no aparezca un fósil de Bison bonasus o no haya un cambio de criterio en el Ministerio, los primos de Samui Kaypi y de Polmus que Fernando Morán y sus compañeros de reto consigan introducir en España lo harán en fincas privadas de relativa extensión

En biología de la conservación se considera especie autóctona a aquella que se ha establecido en un territorio desde el neolítico, el periodo que comenzó hace unos 10.000 años, surgido tras la última glaciación, de clima similar al actual y en que apareció la agricultura y la ganadería. “Si se pudiese acreditar que hubo bisonte europeo hace 10.000 años en la península Ibérica, se consideraría especie autóctona y, como está en peligro de extinción, estaríamos obligados a protegerlo”, continúa el investigador. El problema: no se ha encontrado ningún resto de Bison bonasus en la península. Fin de la discusión. Pues no, nada más lejos.

En Francia sí, en España no

“Recientemente se ha demostrado que el bisonte europeo es resultado de la hibridación del bisonte estepárico con el uro”, este último antecesor de todas las vacas y toros del continente, continúa el investigador del CSIC. Las presencias tanto del bisonte estepario como del uro en las tierras ibéricas están sobradamente probadas. “Al haberse demostrado que existieron en la península millones de bisontes esteparios hasta la última glaciación, y habiendo sido hogar de una población muy importante de uros, las probabilidades de que se hubiesen cruzado aquí, al igual que pasó en Francia y otros países europeos, algo que está acreditado, son muy altas”, opina el científico. Suma además otro factor: los Pirineos no son una barrera infranqueable para los ejemplares que poblaban lo que hoy es Francia hasta el siglo XIV.

Así, al contrario que el comité asesor del Ministerio de Transición Ecológica que evaluó la posible inclusión del bisonte europeo en los catálogos nacionales de Especies Silvestres de Especial Protección y Especies Amenazadas, que no vio pruebas suficientes para incluir al Bison bonasus como especie autóctona digna de protección —protección de la que sí goza en Europa—, Cassinello está “plenamente convencido” de que sí habitó la península. Es más, considera “cuestión de tiempo” que aparezcan fósiles y remarca que, al provenir de la mezcla entre el bisonte estepario y el uro, antecesor del ganado bovino actual, es muy difícil diferenciar los huesos de bisonte europeo de los de una vaca. Sea como fuere, así están las cosas y esta es la razón por la que la recuperación del bisonte en España se está haciendo de forma privada y no puede optar a ayudas, entre ellas las de dos ambiciosos proyectos Life presentados en los últimos años, ambos rechazados por no ser considerado especie ibérica.

Vuelta a las cavernas

El plan del Parque Cuaternario palentino es similar al que el naturalista Eduardo Cerdá creó a apenas tres kilómetros del yacimiento arqueológico de Atapuerca (Burgos), junto con el periodista y naturalista Benigno Varillas y el propio Fernando Morán. “Era muy importante complementar las visitas a Atapuerca con algo visual y de concienciación, y eso es Paleolítico Vivo”, cuenta Cerdá. En las inmediaciones de la famosa excavación buscaron para el proyecto “un bosque que tuviera las características del bosque antiguo primigenio de esas épocas pretéritas”.

La cuestión paleontológica sobre si el Bison bonasus habitó la península en el neolítico se cruza en lo que todos los implicados en esta historia ven como una salida lógica: la creación de grandes espacios públicos en España para la recuperación de la especie

Lo encontraron en Salguero de Juarros, en el norte burgalés. Con cinco empleados en los meses fríos y diez en verano, además de dar oxígeno económico a la zona, ayudan a la conservación de especies amenazadas. En el parque conviven una decena de bisontes junto a caballos de przewalski. También cuentan con el bovino de heck, la raza creada en Alemania en los años 20 y 30 del pasado siglo que buscaba recrear el uro europeo, y caballos konik, considerados los equinos domésticos más cercanos al tarpán, el extinto caballo salvaje europeo.

Otros espacios con ejemplares de bisonte europeo en España, como el Parque de la Prehistoria, en Teverga (Asturias), o el Valle del Bisonte, en Riaño, y el Museo de la Fauna Salvaje, en Valdehuesa, ambos en León, compatibilizan la actividad económica con la conservación de la naturaleza. Pero otros apenas le sacan rendimiento económico. “¿Como negocio? Cero. Puedes sacar algo con visitas, pero es algo secundario”, asevera Alberto Herranz, propietario de la Yeguada La Perla, en Cubillo (Segovia). En esta ganadería, donde conviven toros bravos, caballos lusitanos, vacas y hasta alguna llama y algún jabalí, hoy habitan nueve bonasus, con Polmus a la cabeza.

Mientras baja la ventanilla del jeep el ganadero grita el nombre del macho alfa del grupo. De más de una tonelada, Polmus viene trotando tras el coche seguido por su manada, atraído por los tacos de pienso que el ganadero lanza desde el todoterreno.

El proyecto de Herranz comparte con el de José Tovar muchas similitudes además de provincia. Ambos se consideran amantes de los animales y la conservación de la especie se mezcla en los dos casos con un extra que añadir a sus negocios para complementarlos. Tovar habla de introducir un “elemento diferenciador” para distinguirse de la competencia. Su empresa, Naturaltur, fue pionera en la zona y lleva décadas organizando paseos en piragua, rutas a caballo y excursiones de turismo de naturaleza en el entorno de las Hoces del Duratón, un espacio en el que hoy se han multiplicado las compañías dedicadas al turismo.

“Aquí, al contrario que en Holanda o Francia, hay terreno de sobra; espacio baldíos o salvajes donde podría vivir”, expone Morán, para quien, independientemente de la fórmula, el fin es “más bisontes en más lugares”

Herranz, cuyo negocio principal está en Segovia capital y está ligado a la telefonía, habla de que los bisontes son “una buena publicidad” para la Yeguada. Él ya organizaba un Safari Ibérico por su finca, principalmente orientado a colegios y asociaciones de la zona, antes de decidirse a traerlos. Son actividades que generan unos ingresos que ayudan a paliar los gastos de mantener unos animales que, en el caso de Tovar, son de unos 400 euros por cabeza —alquiler de la parcela aparte—, una cifra que es relativamente baja solo gracias a que la mayoría de la comida la encuentran en la propia finca, de un 100 hectáreas y bañada por el río Cega. Sin embargo, muchos de los Bison bonasus que viven en España pastan en cercados mucho más pequeños y necesitan alimentación suplementaria. “Te tienen que gustar mucho los animales para meterte en una cosa de estas”, sentencia Tovar.

Los dos ganaderos son escépticos respecto al futuro del bisonte europeo en España. “Tiene que haber más espacios, y más posibilidades para darles salida”, opina Tovar. Con once animales y cuatro hembras preñadas, la finca que arrienda empieza a quedarse corta, y aunque señala que criarlos para el sector cinegético no es una visión que le agrade, ve tanto la caza como la cría para consumo cárnico alternativas posibles a falta de ayuda estatal. “A mí lo de la caza no me gusta”, señala Herranz por su parte, pero usa la misma frase que su paisano cuando se le pregunta por el devenir de la especie en España: “Si empiezas a tener muchos, tendrás que darles alguna salida; carne o lo que sea”.

Bisonte suelto en el Guadarrama

La cuestión paleontológica sobre si el Bison bonasus habitó la península en el neolítico vuelve a cruzarse en lo que todos los implicados en esta historia ven como una salida lógica: la creación de grandes espacios públicos en España para la recuperación de la especie, tal como se ha hecho en el Bosque de Bialowieza, donde tanto en su lado polaco como bielorruso se han reintroducido ejemplares en libertad. “Tendría mucha más lógica eso que tratar de salvarlos desde la iniciativa privada”, opina Tovar. “Una opción bonita sería en montes del Estado, espacios abandonados, parques naturales como la Sierra de Guadarrama, por ejemplo… Hacer una reproducción en condiciones”, añade Herranz.

Jorge Cassinello: “Igual que políticamente se permite la presencia de algunas especies consideradas exóticas, como por ejemplo el muflón que tenemos en la Sierra de Cazorla en libertad, el bisonte podría no dar problemas y sí algunas soluciones”

“Aquí, al contrario que en Holanda o Francia, hay terreno de sobra; espacio baldíos o salvajes donde podría vivir”, expone Morán, para quien, independientemente de la fórmula, el fin es “más bisontes en más lugares”. De hecho, este especialista remarca una cualidad que podría ser de especial interés para el país: “Este bicho se lo come todo. Matorrales hojas, ramas… es un empradizador. Tú lo dejas un año en un monte con maleza de tres metros de altura y en un año tienes hierba, y la hierba permite que haya más vida. Si no hay hierba, no hay herbívoros; si no hay herbívoros, no hay carnívoros; si no hay herbívoros, no hay excrementos; si no hay excrementos, no hay insectos; y si no hay insectos, no hay pájaros. Es de primero de ecología”.

Cassinello, en la misma línea, explica que la existencia de ecosistemas diferentes alternados —“lo que llamamos paisaje mosaico”— es mucho más beneficiosa para la biodiversidad, y remarca que la despoblación en la llamada España vaciada está provocando la matorralización de amplias zonas de la península, lo que además multiplica el riesgo de incendios. “Los herbívoros que siempre han existido en la cuenca mediterránea han frenado el avance de los bosques manteniendo los pastos, pero sin la presencia de estos animales, desaparecen esos ecosistemas”. La extinción de especies como el uro o el bisonte estepario fue suplida por la ganadería extensiva, que mantuvo el ecosistema. Sin embargo, “hoy esta está desapareciendo”.

Así, para este científico, una reintroducción del bisonte podría ayudar a recuperar los pastos naturales y echar una mano en uno de los retos actuales de la humanidad: la crisis de biodiversidad motivada por la sexta extinción masiva de especies. Es más, señala que el estatus del bisonte en España podría cambiar rápidamente si en el Ministerio se produjese un cambio de criterio político: “Igual que políticamente se permite la presencia de algunas especies consideradas exóticas, como por ejemplo el muflón que tenemos en la Sierra de Cazorla en libertad, el bisonte podría no dar problemas y sí algunas soluciones”.

En cualquier caso, mientras no aparezca un fósil de Bison bonasus o no haya un cambio de criterio en el Ministerio, los primos de Samui Kaypi y de Polmus que Fernando Morán y sus compañeros de reto consigan introducir en España lo harán en fincas privadas de relativa extensión. El último proyecto llegó en 2020 al sur peninsular, con 18 ejemplares en una finca colindante al parque natural de la Sierra de Andújar (Jaén), y “promete”, en palabras del especialista. Como reitera de nuevo, “la idea es simple: más bisontes en más lugares”.”