Los compromisos que asumen los ganaderos al recibir esta ayuda son tener formación necesaria en materia de bienestar animal, contar con asesoramiento veterinario y el establecimiento de medidas para paliar la afección al ganado de las temperaturas extremas.
El Diario Oficial de Castilla-La Mancha ha publicado este miércoles la Resolución de la Dirección General de Agricultura y Ganadería, de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, por la que se realiza la convocatoria de prórroga de ayudas al bienestar animal en ovino y caprino extensivo y semiextensivo para la campaña 2024.
En 2023 se convocó la ayuda al bienestar animal para la adquisición del compromiso por un año de la aplicación de las medidas de bienestar animal en el ovino y caprino en régimen extensivo y semiextensivo; y ahora, en 2024, se convoca la prórroga para aquellos solicitantes que quieran continuar con el compromiso adquirido en 2023. Esta prórroga será la última con cargo al PDR de la región, ya que en 2025 se pretende que la ayuda quede integrada y convocada dentro del PEPAC de la nueva Política Agraria Común.
Esta convocatoria mantiene el mismo crédito que en 2023 y está previsto que puedan beneficiarse más de 1.100 ganaderos y ganaderas de la región.
La cuantía total de la convocatoria asciende a 3,5 millones de euros y está cofinanciada con fondos FEADER en un 75 por ciento, en un 7,5 por ciento correspondiente a la Administración General del Estado y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a razón de un 17,5 por ciento.
Con estas ayudas se pretende compensar a los ganaderos que explotan ganado ovino y/o caprino en régimen extensivo y semiextensivo por realizar, de forma voluntaria, actuaciones tendentes a mejorar el bienestar específico del ovino y caprino de su cabaña ganadera y dar lugar a una mejora de la calidad de la producción ganadera.
Los compromisos que asumen los ganaderos al recibir esta ayuda son tener formación necesaria en materia de bienestar animal, contar con asesoramiento veterinario y el establecimiento de medidas para paliar la afección al ganado de las temperaturas extremas.
Las solicitudes de ayuda podrán presentarse desde el día siguiente a la publicación de la presente resolución en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.
Científicos españoles y portugueses han desentrañado la historia ancestral de una de las aves de presa más icónicas de la fauna ibérica actual, el águila perdicera (Aquila fasciata). El trabajo, publicado en la revista científica People and Nature, integra argumentos procedentes de diversas disciplinas, como la paleontología, la genética y la ecología, para responder a las preguntas de cuándo el águila perdicera, una especie de distribución eminentemente tropical y subtropical, colonizó la cuenca mediterránea y por qué. El estudio ha sido liderado por la Universidad de Granada (UGR) y participan investigadoras e investigadores del área de Ecología de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH).
Como explica el profesor del Departamento de Zoología de la UGR y primer autor del artículo Marcos Moleón Paiz, “el águila perdicera es una ‘recién llegada’ en Europa. Esta especie probablemente comenzó a establecerse en la cuenca mediterránea no hace más de 50.000 años, mientras que otras, como el águila real (A. chrysaetos), han estado presentes aquí desde mucho antes, tal y como lo atestiguan los registros fósiles”.
Según muestran los análisis espaciales realizados en el estudio, el águila perdicera, a diferencia del águila real, se ve muy desfavorecida en los periodos de clima frío. “En el último periodo glacial, el águila perdicera solo podría encontrar refugio en las cálidas zonas costeras, que es precisamente donde han aparecido sus fósiles más antiguos”. La profesora de Ecología de la UMH Eva Graciá apunta que “los análisis genéticos confirmaron que, alrededor del último máximo glacial, la población mediterránea de águila perdicera debió estar formada por pocos ejemplares”. Esta población ancestral de águilas perdiceras fue prosperando a medida que la temperatura en la cuenca mediterránea subió y la población humana creció y se hizo sedentaria.
Una vez resuelto el ‘cuándo’, el equipo de científicos se planteó por qué el águila perdicera comenzó a establecerse en el Mediterráneo en un periodo tan complicado climatológicamente hablando. Además, se plantearon resolver la cuestión de por qué se estableció justo en el último ciclo glacial y no antes.
Según Moleón, “tras poner a prueba varias hipótesis alternativas, todas las piezas del puzle indicaban que los primeros pobladores europeos de nuestra especie (Homo sapiens) jugaron un papel fundamental”.
Para este estudio, recolectaron y analizaron la información más completa que existe sobre las interacciones competitivas que mantiene el águila perdicera con el águila real en la actualidad. Esto les permitió confirmar que, en esta relación, el águila real es la especie ‘dominante’ y la perdicera la especie ‘subordinada’. Así, los resultados mostraron que el águila perdicera solo puede subsistir en aquellos lugares donde el águila real es escasa, algo que sucede principalmente en lugares altamente humanizados.
“Nuestros modelos matemáticos indicaron que, si fuéramos capaces de eliminar todas las parejas de águila real existentes en zonas climáticamente favorables, cabría esperar un fuerte incremento en el número de parejas de águila perdicera, pero no al contrario”, explican los investigadores. Según afirma el estudio, también se sabe que las águilas reales pueden matar águilas perdiceras y usurparles sus territorios, algo que no ocurre a la inversa.
Es de destacar que el águila real es menos tolerante hacia los humanos que el águila perdicera. La hipótesis de los autores es que, con la llegada de los primeros humanos anatómicamente modernos a Europa, algunos de los territorios de águila real más próximos a los asentamientos humanos fueron quedando abandonados, y esos territorios ‘vacantes’ empezaron a ser ocupados por águilas perdiceras procedentes del Medio Oriente. En definitiva, el águila perdicera no pudo haberse establecido en el Mediterráneo con anterioridad a la llegada de los primeros Homo sapiens porque la presión competitiva ejercida por el águila real y otras especies sería entonces demasiado asfixiante.
Que los humanos somos capaces de modificar la distribución de las especies no es nada nuevo, señalan los investigadores. La novedad de este estudio radica en revelar un mecanismo, denominado ‘liberación competitiva mediada por humanos’, por el cual nuestra especie, incluidos nuestros antecesores, podría modificar la distribución de otras especies, incluidas las ‘de larga vida’, de forma indirecta. Sin embargo, la ventaja que supuso en su día para el águila perdicera el vivir en cercanía con los humanos se ha vuelto hoy día en su contra. “Paradójicamente, el futuro del águila perdicera en el Mediterráneo está actualmente comprometido por la imparable intensificación de las actividades humanas en el medio, que se traduce en mortalidad en tendidos eléctricos, escasez de presas y molestias en los lugares de nidificación, entre otras amenazas”, concluyen los autores. “La conservación de especies amenazadas como las grandes águilas sin duda se beneficiará de los conocimientos derivados de los procesos ecológicos a gran escala espacial y temporal” señala el catedrático de la UMH Toni Sánchez Zapata.
Acceso al artículo:
Moleón, M. et al. (2024) Wildlife following people: A multidisciplinary assessment of the ancient colonization of the Mediterranean Basin by a long-lived raptor. https://doi.org/10.1002/pan3.10642
El pastoreo digital, con tecnología de geolocalización, permite hacer un pastoreo preventivo frente a los incendios forestales
El agente forestal David Martín Vázquez lucha por recuperar la cabra de raza hurdana con ayuda del pastoreo digital
David huele a humo. Es agente forestal y hoy trae las manos renegrías de tizne. Hemos quedado cerca de Pinofranqueado, en Las Hurdes Bajas, para hablar del milagro de sus cabras jurdanas, una raza a punto de desaparecer del mapa. Pero una alerta de incendio a las afueras de Caminomorisco, el pueblo vecino, le hace llegar con horas de retraso. Viene preocupado porque conoce el monte y sabe de sobra que la cosa pinta mal este verano.
El incendio de hoy solo ha sido un aviso pequeño, de control rápido. En realidad, a David Martín Vázquez le inquietan otros fuegos, los que sorprenden de forma explosiva y rabiosa, esos que pueden dejar acorralados a pueblos y alquerías de la Comarca extremeña, como puede ocurrir en otros lugares, conteniendo el aliento al fondo de un saco, en una especie de callejón sin salida, cercados por las llamas.
Muchos hurdanos no se sienten seguros. Algunos piensan que si llega el fuego, lo mejor será resistir dentro de casa; tapar las rendijas de puertas y ventanas con toallas húmedas para cerrar el paso a los humos tóxicos. Y esperar; aguantar a que el incendio salte por encima, rugiendo entre las copas de los pinos. Solo de escuchar este relato, se hiela la sangre.
Suena el rebaño. Los cencerros anuncian la vuelta a casa. Está cayendo la tarde. Marta mira el móvil y comprueba que todo está en orden, que los animales siguen dentro del redil. El pastoreo digital tiene muchas ventajas. Para empezar, esta profesora de Artes Plásticas se ha reconciliado con las 40 cabras de David, porque ahora sí se trata de una actividad complementaria y bastante más llevadera para ambos.
Cuando David estaba a punto de deshacerse de estos animales, una raza que se propuso revitalizar a toda costa, Gonzalo Palomo, un investigador de la Universidad de Extremadura le descubrió el collar para el pastoreo virtual desarrollado por una empresa noruega. Y lo probaron. Y entrenaron a las cabras. Primero escucharon el sonido, una música que advertía del límite del cercado. Las que no se daban por aludidas, seguían buscando pasto más allá del vallado virtual. Y entonces las más atrevidas sentían un impulso eléctrico. Un chispacillo, a decir del ganadero vocacional.
Aún está en estudio el efecto psicológico del pastoreo virtual en los animales. Pero ya se vislumbra que las ovejas tienen un umbral más alto de dolor y se atreven a transgredir el límite establecido, soportando tres impulsos eléctricos, con tal de saborear un pasto fresco.
Lo que sí parece demostrado es que este sistema tiene un alto valor añadido en la prevención de incendios forestales porque los animales comen, como si hubieran leído la normativa, en el área periurbana del núcleo de Pinofranqueado, de forma que mantienen limpios de rastrojos y material inflamable los caminos que rodean y llevan al pueblo. Las cabras de David, uno de los cuatro rebaños de caprino jurdano que queda en la Comarca, actúan como un eficaz seguro contra incendios, y se mueven en los límites que marca su collardegeolocalización, sin entrar en los huertos vecinos, en medio de unos montes que son, en un 90 por ciento, de dominio público.
En Osacáin (Oláibar, Navarra) Sergio Cobo huele la lluvia antes de que caiga el chaparrón. En ese instante, no piensa en otra cosa que en segar los campos de forraje, esa hierba que crece en su tierra sin necesidad de cultivar. Cuando llegue, él verá caer agua del cielo como gotas de oro. Por eso, no deja tiempo para mucha conversación; tiene que cosechar, cuidar vacas, cabras y ovejas, hacer 3.000 kilos de queso curado, cada año. Esta es su forma de vida, sin apenas tregua.
El navarro Sergio, propietario de 57 hectáreas de prado y 150 de monte, sabe gestionar la incertidumbre de cielo y tierra, también los avatares de la gestión política del rural que se sigue haciendo desde las ciudades. Y aún así le apasiona el monte. Eso fue lo que transmitió, cuando el alcalde de Pinofranqueado (Las Hurdes, Cáceres), José Luis Azabal Hernández, lo invitó a contar su experiencia digital en la Escuela de Pastores.
“La gente quiere que vivamos en el siglo XXI currando como en el siglo XII, pero nosotros queremos hacer una vida más normal, tener tiempo para estar con la familia y poder estar con los amigos”, dice este ganadero para explicar que el pastoreo digital les da libertad. Los primeros que probaron la tecnología noruega de geolocalización, fueron algunos ganaderos de Álava. “Nos dimos cuenta de que funcionaba de verdad”, dice Sergio, que ahora tiene 40 vacas de raza escocesa con los collares digitales. Cada collar, compuesto por un dispositivo de freno, una cadena y un cierre de plástico, le ha costado 150 euros, aunque ya cuesta el doble en el mercado. Así que de momento, su rebaño de cabras y ovejas pastorean al estilo tradicional.
Y su relato prendió. El mapa se cruzó en diagonal y enganchó al navarro Sergio con el hurdano David, el que huele a humo y no espera ganar dinero con su sueño de recuperar la raza de cabra jurdana.
La vida, para David y Sergio, pasa por el ganado y por el pastoreo preventivo, el que guía al rebaño por lugares no accesibles o por caminos de acceso a los pueblos que deben estar limpios como medida preventiva frente a los incendios forestales. David está convencido de que su pastoreo preventivo con tecnología de geolocalización es eficaz para cortar el paso al fuego, cuya voracidad conoce bien y ha combatido en el último incendio que ha quemado más de diez mil hectáreas en Las Hurdes y Sierra de Gata. Sergio echa sus vacas al monte, entrenadas para el pastoreo digital, y está contento de que lleguen a lugares impensables tiempo. “Nosotros somos los jardineros del monte en todo el país”, concluye.
Agustina Sangüesa Alba Periodista rural, co-fundadora de la Red de Periodistas Rurales
El Ayuntamiento instala señales de advertencia porque una decena de ejemplares cruzan la carretera en busca de agua y comida
El Ayuntamiento de Lorca ha instalado una decena de señales de tráfico de ‘paso de animales en libertad’ en las inmediaciones del castillo, como medida informativa y preventiva para los conductores, por la elevada presencia de arruís o muflones del Atlas en el entorno de la fortaleza y el frecuente avistamiento de ejemplares en zonas urbanas de los barrios altos que atraviesan sin miedo las carreteras en busca de agua y comida.
El alcalde, Fulgencio Gil, explicó este martes que esta señalización responde a que la proliferación de estos animales, que aunque son inofensivos, pueden provocar accidentes de tráfico si invaden la carretera, en un momento en el que la circulación se ha incrementado en esa zona tras la apertura del vial de los barrios altos.
Durante el acto de instalación de las señales ha reconocido que la presencia de los muflones también ha incrementado el número de senderistas y que se acercan al entorno del castillo para intentar verlos o fotografiarlos.
El alcalde dijo que «hemos visto cómo se han hecho virales imágenes de arruís saltando la muralla del castillo, incluso cerca de algunas casas de El Consejero». Añadió que «son muy tranquilos y apacibles, pero pueden asustarse cuando ven a las personas cerca y correr hacia la carretera por donde circulan vehículos». Según el alcalde, era necesario garantizar la seguridad de los conductores y de los arruís, que se acercan a la ciudad, sobre todo al amanecer y al anochecer.
El presidente de la Federación de Caza de la Región de Murcia, Francisco Bastida, dijo en declaraciones a LA VERDAD que los animales, que llevan instalados en la zona del Cejo de los Enamorados más de un año, van en busca de agua y comida, que no encuentran debido a la falta de lluvia. Explicó que los arruís bajan hasta los humedales del río donde pueden encontrar hierba fresca y los propietarios de los cotos cercanos están advertidos de que tienen que tener los abrevaderos siempre llenos para que no les falte el agua.
Verano «muy difícil»
Bastida adelantó que el verano será «muy difícil» para la fauna en general y que «no ha crecido ni una mata» en muchas de las plantaciones de grano que han realizado miembros de la federación para alimentar a los animales salvajes por la escasez de lluvia. Por último, recordó que los muflones del Atlas son animales inofensivos y, aunque hasta ahora no han provocado ningún accidente, consideró conveniente la instalación de las señales para advertir de su presencia.
Los animales, pastoreados por Joan Garcia y Tomàs Lull, reducen de forma sostenible la espesura de los matorrales
La cabra tira al monte. Y al monte le viene de fábula que las cabras ramoneen a sus anchas. Tan desbaratado está el mundo que ahora el pastoreo es un proyecto pionero. Y necesario. Absolutamente, necesario.
El Verger ha entendido que las cabras son el presente y el futuro. Ya es una realidad el proyecto “Actuación silvopastoril sobre el coto de la Muntanyeta”. Un rebaño de 150 cabras pasta en este paraje. A los animales los pastorean Juan Garcia y Tomàs Lull.
El rebaño reduce la espesura de los matorrales y las pinadas. Así se previenen de forma sostenible los incendios forestales. Las cabras hacen sin armar ruido el trabajo de las motosierras y las trituradoras que habitualmente se emplean en las tareas de silvicultura preventiva. Este rebaño también mejora el estado cinegético (caza) de la montaña.
Los científicos recomiendan mantener tanto el pastoreo tradicional trashumante como las zonas recuperadas por la naturaleza
Vacas, ovejas, cabras, cerdos, jabalíes, ciervos, corzos, gamos… Todos son ungulados, mamíferos placentarios que se caracterizan, principalmente por apoyarse y caminar sobre el extremo de los dedos, revestidos de pezuñas. Unos son silvestres y otros domésticos, pero estos y aquellos son “clave” para la sostenibilidad del ecosistema mediterráneo, tal y como han concluido investigadores de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH)
Este equipo de científicos ha realizado un análisis de la vegetación durante los últimos 30 años mediante imágenes de satélite de dos entornos del parque natural de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas. Un análisis con ungulados silvestres, como ciervos, y otro en el que predominan los domésticos, concretamente el cordero segureño.
La conclusión es que estos herbívoros producen distintos efectos sobre la vegetación, según sean silvestres o domésticos, y se complementan para mantener los ecosistemas. Por ello, estos expertos de la UMH recomiendan mantener el pastoreo tradicional trashumante y supervisar las áreas agroforestales abandonadas que están siendo retomadas por la naturaleza. Ambos son positivos.
El estudio, publicado en la revista ‘Landscape Ecology’, supone un avance en la comprensión de cómo podrían evolucionar en el futuro los ecosistemas mediterráneos en el actual contexto de cambio climático.
“El abandono de las prácticas tradicionales, en consonancia con cambios en el clima, ha transformado durante los últimos años los sistemas agropastorales de los paisajes mediterráneos”, señalan los expertos. Como consecuencia de este fenómeno, se está registrando “un proceso cada vez más frecuente de renaturalización y cambio en los entornos afectados, denominado ‘rewilding pasivo’” o ‘resilvestrización’.
Aunque este proceso de renaturalización puede aportar beneficios, como una mayor resiliencia climática y refugio para ciertas especies de fauna, también conlleva la pérdida de paisajes culturales biodiversos y de usos tradicionales cada vez menos comunes, advierten los autores.
Uso ganadero restringido
Para comprender la evolución futura de los ecosistemas mediterráneos y descubrir “claves” que ayuden a su conservación, los investigadores consideran importante evaluar sus respuestas al clima a largo plazo en diferentes condiciones que contemplen tanto el pastoreo de especies domésticas como la presencia de ungulados silvestres.
En este contexto se enmarca el estudio, realizado por los investigadores del Departamento de Biología Aplicada de la UMH Marina Rincón Madroñero, José Antonio Sánchez Zapata y Jomar M. Barbosa, junto con el investigador del Centro de Investigación Operativa de la misma universidad Xavier Barber.
La investigación se ha desarrollado con un doble propósito: evaluar el efecto del clima sobre la productividad primaria a escala de paisaje y analizar las tendencias a largo plazo de la biomasa de la vegetación en respuesta a un ‘rewilding’ pasivo o al mantenimiento de los sistemas de pastoreo tradicionales.
Analizaron, concretamente, dos zonas localizadas a menos de 15 kilómetros de características muy similares: Los Campos de Hernán Perea, un altiplano caracterizado por su muy bien conservado uso trashumante, y el Calar de Juana, localizada dentro de la zona de máxima reserva del parque natural.
En ambos enclaves, tradicionalmente se permitía el uso del ganado en extensivo, sin embargo, con la declaración del parque natural, en 1986, el uso ganadero fue restringido en parajes como el Calar de Juana.
Los científicos utilizaron imágenes de satélite para generar series temporales de acuerdo con lo que denominan “índice de vegetación de diferencia normalizada”, que representan la productividad primaria y la biomasa de la vegetación de dos paisajes clave: uno con ungulados silvestres y otro predominantemente con ungulados domésticos.
Aumento del matorral
“Mientras en la zona trashumante la biomasa de la vegetación se mantuvo constante a lo largo del tiempo de estudio (30 años), con una productividad primaria en la que influyeron la temperatura y las precipitaciones estacionales, en las áreas con herbívoros silvestre la productividad primaria fue impulsada principalmente por la precipitación anual, con menor dependencia de las lluvias estacionales“, concluyen los autores.
Además, en las zonas donde únicamente había ungulados silvestres se detectó un proceso de “sucesión secundaria” que se traduce en un aumento de las zonas de matorral.
Los autores destacan que, aunque los ungulados domésticos y silvestres pueden presentar “similitudes parciales” en su papel en las interacciones tróficas a través de la ingestión vegetal o en su influencia en el ciclo de nutrientes en las zonas pastoreadas, muestran asimismo “importantes diferencias en los efectos que producen sobre la vegetación“.
A la vista de esta complementariedad, los investigadores señalan la conveniencia de centrar los esfuerzos en mantener ambos sistemas y evaluar los paisajes trashumantes como una forma de “gestión ecológica sostenible que también puede mejorar la seguridad alimentaria”.
Reseñan también lo oportuno de dedicar una “atención especial” a las zonas en las que se está produciendo un rewilding pasivo como áreas de refugio y hábitat para otros tipos de especies silvestres.
Los investigadores insisten finalmente en que, dada la creciente frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos y el aumento de las temperaturas, se hacen necesarias “más investigaciones que aborden cómo se conservarán en el futuro estos distintos paisajes”.
El estudio aspira a contribuir en la toma de las mejores decisiones en torno a la gestión de los paisajes mediterráneos. Informe de referencia: https://doi.org/10.1007/s10980-024-01806-2
A través de 13 sueltas, se han soltado un total de ocho hembras y once machos en el monte de titularidad pública Puerto de la Mora, en pleno corazón de este parque natural
La Junta de Andalucía ha liberado sendos ejemplares de corzos (Capreolus capreolus L.) en el Parque Natural Sierra de Huétor para consolidar la especie en la región gracias al Plan de Gestión y Reintroducción en este enclave natural situado en la provincia de Granada.
El plan busca reforzar tras las diferentes sueltas llevadas a cabo por la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul en dicho parque natural, en el que se han liberado 19 ejemplares para consolidar e incrementar su área de distribución en la región.
En concreto, la última acción se ha realizado a través de 13 sueltas, liberando un total de ocho hembras y once machos en el monte de titularidad pública Puerto de la Mora, en pleno corazón de este parque natural.
Consolidación de la especie
Con esta suelta se pretende consolidar a la especie, el más pequeño de los cérvidos europeos, con un programa de conservación y de expansión que también se está desarrollando en el Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama
Tal y como ha explicado el consejero de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul, Ramón Fernández-Pacheco, «con estas reintroducciones se pretende aumentar la variabilidad genética de la población ya asentada; así como consolidar e incrementar el área de distribución del corzo en la región».
Fernández-Pacheco ha explicado que, de este modo, se refuerzan «las poblaciones que presentan niveles bajos y reintroduciendo la especie en áreas andaluzas idóneas donde se extinguió, como es el caso del Parque Natural Sierra de Huétor».
Resultados positivos
Según ha detallado el consejero, «los resultados obtenidos mediante el seguimiento de los ejemplares reintroducidos son positivos, ya que, gracias a las sucesivas sueltas realizadas desde hace más de una década, se han avistado algunos ejemplares repoblados a 30 kilómetros de distancia del cercado de aclimatación, lo que confirma la adaptación al nuevo hábitat; así como el crecimiento de la población».
Así mismo, el consejero ha afirmado que gracias a la adaptación y el éxito de cría, en los próximos años el Parque Natural Sierra de Huétor «podrá contar con una población estable de este cérvido».
Importancia cinegética
La preservación de la especie tiene muchas ventajas a nivel paisajístico y socioeconómico, pero también lo tiene desde el punto de vista cinegético, ya que en los últimos años ha incrementado su valor como trofeo de caza al tratarse de un ecotipo singular que vive en lugares de gran belleza natural.
Esta importancia que ha adquirido el corzo a nivel cinegético ha sido todo un revulsivo económico en las zonas donde se encuentra esta especie, ya que las actuaciones de mejoras de las poblaciones suponen la creación de puestos de trabajo de guardería y de servicios para el manejo de la especie.
Huétor, referencia del corzo andaluz
El Parque Natural Sierra de Huétor es receptor de ejemplares de corzo desde 2011 que provienen de la Estación de Referencia del Corzo Andaluz, la cual se encarga de proveer para su reintroducción ejemplares originarios de las Sierras de Cádiz y Málaga, con las garantías genéticas y sanitarias que se requieren.
Además, la estación también se encarga de coordinar los trabajos relacionados con la conservación, cría y repoblación de la especie «con el objetivo principal de ponerla en valor como una pieza de caza valiosa y singular», según detalla la Junta.
Situación en España
Según la ficha de la especie que muestra el Ministerio para la Transición Ecológica, los corzos alcanzaron en España sus mínimos poblacionales en los años 60 del siglo pasado. Sin embargo, hoy día está presente en casi todas nuestras comunidades autónomas.
En España el corzo se distribuye de forma homogénea por los Pirineos, País Vasco y Cordillera Cantábrica hasta la Sierra de Los Ancares en Lugo, y los Montes de León, desde donde ha colonizado gran parte de Galicia.
Según el ministerio, «las poblaciones de Cádiz y Málaga se mantienen estables, aunque a densidades relativamente bajas comparadas con el resto de poblaciones españolas».
Traslocación
En cuanto a la caracterización genética, referencia en la que también se basa la Junta de Andalucía, estudios recientes revelan una clara diferenciación entre las poblaciones de la mitad sur y la mitad norte de España.
Según la Asociación del Corzo Español, este trasvase genético se denomina traslocación y ocurre cuando la repoblación se hace con efectivos genéticamente distintos o procedentes de poblaciones distantes a los que existen o han existido en el espacio en el que tiene lugar.
Por otro lado, el traslado y la repoblación de corzos es una práctica relativamente reciente en España. Por ejemplo, en Cataluña y en el País Vasco se han efectuado repoblaciones con corzos procedentes de Francia.
La Conselleria de Justicia e Interior ha convocado ayudas, por un importe de 300.000 euros, destinadas al control de vegetación natural mediante aprovechamiento ganadero extensivo en zonas estratégicas ligadas a la prevención de incendios forestales en la Comunitat Valenciana, según publica hoy el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV).
La finalidad de estas ayudas es conseguir un control adecuado de la vegetación en la superficie objeto de subvención mediante la reducción y el consumo de la biomasa combustible por parte del ganado y mantener estas zonas operativas para impedir la continuidad de un incendio forestal.
Estas ayudas van destinadas a los titulares de explotaciones ganaderas de ovino, caprino, equino y bovino, mediante un pago por superficie que dependerá del grado de cumplimiento del objetivo, y que será de hasta 120 euros por hectárea, con un importe máximo anual por beneficiario de hasta 8.000 euros.
El pastoreo ordenado para el control de vegetación natural en zonas estratégicas ligadas a la prevención de incendios (áreas cortafuegos, pistas, etcétera) constituye una práctica agroforestal sostenible, en la que el ganado colabora reduciendo los riesgos de incendio mediante el control del desarrollo de la vegetación, además de cumplir una función ecológica.
Los animales se alimentan de manera selectiva, consumiendo hierbas y malezas que podrían actuar como combustible para un incendio. Al mantener un equilibrio en la vegetación, la ganadería extensiva reduce la carga de combustible, disminuyendo así la probabilidad de propagación de incendios.
Por otra parte, destacan que el aprovechamiento ganadero constituye “un elemento clave” en la revalorización y gestión multifuncional de los montes con muy poco aprovechamiento maderable. En este sentido, también contribuye al reconocimiento de la labor del pastor y al desarrollo rural sostenible al fijar población y generar rentas.
El plazo de presentación de las solicitudes para el ejercicio 2024 es de 20 días naturales a contar a partir de mañana 9 de abril, es decir, el día siguiente al de la publicación del extracto de la resolución de convocatoria en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana.
Valencia.- Los análisis de ADN practicados a las 10 ovejas que fueron atacadas y resultaron muertas en la localidad valenciana de Aras de los Olmos el pasado mes de enero han confirmado que las dentelladas fueron provocadas por perros y por un zorro, de modo que se ha descartado la autoría por parte de lobos.
Estos análisis, a los que ha tenido acceso EFE, han sido realizados por el Servicio Veterinario de Genética Molecular del Departamento de Ciencia Animal y de los Alimentos de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, y fueron remitidos por la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia.
En concreto, se han examinado seis muestras de saliva y excrementos hallados en la zona y salvo una, que ha sido inservible, el resto han demostrado la presencia en la zona de las especies “canis familiaris” o perro doméstico y “vulpes vulpes” o zorro común.
Ataque a un rebaño de ovejas
Los primeros informes encargados por la Generalitat Valenciana ya determinaron que las lesiones localizadas en las glándulas mamarias de las ovejas, así como las heridas en las extremidades delanteras y los flancos, eran muy poco habituales en los ataques a ganado protagonizados por lobos.
“Estos depredadores suelen derribar a sus presas, además de mediante dentelladas muy precisas en el cuello, con ataques a las extremidades posteriores y la región perianal, y rara vez se han constatado lesiones leves en las que no se aprecie pérdida significativa del tejido muscular, como ha sido este caso”, señalaron los especialistas.
El pasado 23 de enero se dio aviso, por parte de los responsables de una explotación ganadera en Aras de los Olmos de un supuesto ataque nocturno de lobos a un rebaño de ovejas que se saldó con 10 reses muertas y la desbandada de otras 400 que tuvieron que ser recuperadas.
El pasado 25 de enero, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) mostró ante los medios de comunicación los efectos del ataque después de que el día anterior informara de que este podría haber sido el primer ataque del lobo al ganado declarado en la Comunidad Valenciana desde que el Gobierno lo incluyó, en 2021, dentro del listado de especies protegidas y prohibió su caza. EFEverde
El herido tiene 16 años y fue trasladado al Hospital General con politraumatismo tras chocar con el mamífero en la carretera de Dolores
Un menor de 16 años de edad fue trasladado este pasado domingo al Hospital General Universitario de Elche después de que la motocicleta en la que circulaba chocara contra un jabalí, en circunstancias no aclaradas, según ha informado el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU), de lo que ha dado cuenta este lunes a través de un comunicado.
El accidente de tráfico se produjo en la carretera CV-855, que une Elche con Dolores, en las inmediaciones del parque natural de El Hondo. Desde Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA) explicaron que tienen conocimiento de la existencia de estos mamíferos en la zona desde hace años, pero no de ataques; de hecho, habitualmente pasan desapercibidos junto a sus crías aunque muchas veces, al menos hasta ahora, los hayamos visto cerca de lugares habitados, a los que se han acercado, principalmente, en busca de comida. Hace cuatro años se detectó un jabalí enjaulado por un ilicitano que se lo había encontrado siendo aún cachorro, como si fuera una mascota.
Politraumatismo
Los hechos ocurrieron a las 9.10 horas cuando la motocicleta colisionó contra el jabalí, sin que se hayan dado más datos sobre cómo se produjo el choque. Tampoco se han facilitado imágenes del animal ni consta si resultó herido y huyó del lugar. Hasta el lugar del accidente se trasladó una ambulancia SAMU, de soporte vital avanzado. Los ecologistas se han interesado por este caso para saber en qué estado se encontraba el animal.
Médico
El médico estabilizó al motorista, que presentaba un politraumatismo, y procedió a su traslado al centro sanitario. Hasta el lugar se desplazó una unidad del SAMU, cuyo equipo médico estabilizó al motorista, un joven de 16 años de edad que se recupera en el centro sanitario.
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