Consejos fundamentales para evitar que tu animal sufra un golpe de calor y pueda mantenerse fresco también en verano

Con la llegada del verano es imprescindible no olvidar que los animales no humanos también sufren y pueden resultar víctimas de las temperaturas extremas. Por ello dejamos a continuación unas series de consejos que pueden ayudarles a sobrellevar el calor extremo. ¡Toma nota!

  1. Imprescindible: agua, ventilación, sombra.
    – Deja a su disposición agua fresca y limpia todo el día.
    – Permítele permanecer el máximo tiempo posible en lugares frescos, climatizados o a la sombra.
  2. Presta más atención a animales vulnerables, por ejemplo, los perros braquicéfalos.
  3. Reduce su actividad física.
  4. Limita los paseos en las horas centrales del día: hay peligro de quemaduras en las almohadillas.
  5. Limita su exposición al sol: hay peligro de quemaduras solares, sobre todo en animales de pelaje blanco.
  6. Aliméntale en las horas menos cálidas del día.
  7. Cepíllale para eliminar los pelos muertos que dificultan la expulsión de calor.
  8. Nunca le dejes en un vehículo estacionado, aunque esté a la sombra.
  9. Para los animales urbanos o silvestres: deja un recipiente con agua, que no sea demasiado profundo para así evitar accidentes y proteger a las aves de pequeño tamaño. Preferiblemente debería ser de material no resbaladizo, como por ejemplo barro, y estar a la sombra para evitar que el agua se evapore rápido.
  10. Contacta con tu veterinario/a lo antes posible si detectas síntomas relacionados con altas temperaturas.

¿Y cómo deberías actuar en caso de que tu animal sufriera igualmente un golpe de calor?

Primero de todo, aprende a reconocer los síntomas:

En los perros: respiración con dificultad, incoordinación, convulsiones, mucosas violáceas, hemorragias en piel y encías, vómitos y diarrea hemorrágica.

En los gatos: inquietud, exceso de acicalamiento, dificultad respiratoria, boca y lengua enrojecida y vómitos.

Luego, actúa de la siguiente forma lo más rápido posible:

  1. Ayúdale a bajar la temperatura: buscando la sombra, ofrécele agua y refréscale poco a poco.
  2. Contacta con tu veterinario/a y explícale lo que está pasando.

Deja un comentario